viernes, 10 de junio de 2011

UNA NUEVA MATERNIDAD: entrevista a la periodista Ileana Medina Hernández sobre el movimiento social emergente de la crianza respetuosa

Os traigo desde el Blog alternativo la brillante entrevista que han hecho a la coordinadora y autora del libro "Una Nueva Maternidad": Ileana Medina Hernandez, autora del blog Tenemos Tetas.

Can-Men- 10 jun 2011




“PROPONEMOS UN CAMBIO hacia una crianza respetuosa. Derribar el último y más importante tabú que nos queda: el de creernos superiores a los niños y obligarles a cumplir nuestros deseos. Una crianza consciente que comience cuidando todo el proceso, desde la gestación”
“La “nueva maternidad” es ya el presente y el futuro. Uno de los pocos futuros posibles que alcanzo a vislumbrar es, por ejemplo, el de una ciudad llena de pequeños negocios familiares, donde la gente conozca, ame y sienta el oficio en el que trabaja, utilice materias primas cercanas y de calidad, y trabaje desde el amor y la pasión, mientras los bebés cuelgan de sus madres y los niños corretean por el negocio familiar a la vez que aprenden, se integran, y se vuelven seres humanos plenos.
El modelo intensivo de la industrialización está agotado, no es sostenible por ninguna parte. Ni ecológicamente (el mundo se deteriora como todos vemos) ni económicamente (esa es la crisis de la que hablamos), ni humanamente, pues la gente no acepta ya más ser mercancía barata en manos de políticos, empresarios y banqueros”
Ileana Medina Hernández

Es un silencio a gritos…
Miles de madres y padres han roto con el “modo automático” de criar hijos interiorizado desde hace siglos y están configurando el movimiento más revolucionario pero menos investigado y tomado en cuenta del momento: la crianza consciente y el cuestionamiento de muchos “…ismos” oficiales.
El mundo no solo se cambia desde acampadas o instituciones, sino que las raíces y las alas están dentro de nuestra casas.
Para hablarnos de esta tendencia emergente, imparable y mundial hemos entrevistado a Ileana Medina Hernández, periodista y analista de los cambios microsociales que están ocurriendo en los hogares, en las redes sociales, en los paritorios, en los parques, … y sus influencias.
Ileana es coordinadora y una de las 15 co-autoras del libro “Una nueva maternidad” en el que madres y mujeres toman la palabrapara mostrar las nuevas reglas del juego, que son estas…

1. ¿Qué es la “nueva maternidad”?


La “nueva maternidad” es un fenómeno del siglo XXI que se cuece en las casas de cada una, y se teje en Internet.
Desde cientos de blogs que crecen y crecen, páginas webs, redes sociales, foros, se puede constatar hoy un nuevo fenómeno: el de la maternidad «consciente» y la crianza «natural», una especie de m(p)aternidad posmoderna, posfeminista y ecologista, que a grandes rasgos, podría caracterizarse así:
- Familias tardías, que posponen la procreación hasta más allá de la treintena, una vez alcanzados los objetivos de estabilidad laboral y personal. Estos hijos son escasos, planificados y deseados.
- Cada vez mayor nivel cultural, cualificación profesional, búsqueda y contraste de información en libros, revistas, internet… en lugar del mero acatamiento de las instrucciones de un pediatra o de las abuelas.
- Identificación de los males de la «pedagogía negra» y de la violencia familiar que se han perpetuado a través de generaciones, para evitar repetirlos con nuestros hijos.
- Regreso al paradigma de la «crianza natural». La propia capacidad para buscar información más allá de la inmediata que aporta el entorno, la madurez sociológica de las clases medias, la reconciliación con los arquetipos de la femineidad, y el compromiso emocional de la pareja, permite una re-conexión con la fisiología, un rechazo al exceso de intervencionismo tecnológico, y una crianza más «natural», espontánea y de contacto físico: parto respetado, lactancia materna a demanda, colecho, porteo, alimentación casera cuidada, etc.
- Conciencia ecológica: utilización cada vez más frecuente de alimentos eco y bio, productos de higiene naturales, pañales reutilizables, juguetes de madera, materiales orgánicos y artesanales, etc.
- Madres foreras y blogueras: el uso de las nuevas tecnologías, la nueva cultura en red. El debilitamiento de las redes familiares tradicionales (madres, abuelas, hermanas, vecinas…) que vivieron la «cultura del biberón» y que no coinciden con nuestro modo de entender la maternidad, y que muchas veces viven a largas distancias, ha sido sustituido por la aparición de gran cantidad de sitios web dedicados a la maternidad, foros, blogs, redes sociales, y modos de apoyo virtual que permiten a las madres (y también padres) de similares inquietudes compartir conocimientos y experiencias, formando nuevas «tribus virtuales».
- Madres en solitario, adoptivas, homosexuales, con matrimonios sucesivos o en parejas de hecho, con modelos familiares distintos del matrimonio tradicional, y en familias nucleares muy reducidas. Parejas volcadas en el tiempo y cuidado dedicados a nosotros mismos, más interesadas en la felicidad y en el aspecto «nutricio» de la familia, que en la producción, el consumo o la moral tradicional.
- Influencia política. Hoy es posible, desde dentro del sistema económico-productivo, la exigencia de nuevos derechos laborales y de nuevas formas de organización del trabajo, que permitan bajas maternales y paternales remuneradas más largas, protección de la vuelta al trabajo de las madres,más tiempo con nuestros hijos, así como una consideración social más alta de las labores de la crianza, y de cuidado en general.
-Orgullo renovado del cuerpo femenino y maternante, no como mero «mecanismo reproductor» ni como falso estereotipo de belleza, sino como sentido primario de la sociedad, como derecho femenino, y como experiencia enriquecedora y única, que no tiene por qué ser «obstáculo» para el desarrollo laboral ni intelectual de las mujeres, sino todo lo contrario. Si se hicieran las transformaciones socio-laborales necesarias, que a su vez redundan en beneficio de los bebés (o sea, de toda la sociedad y su futuro), la maternidad y la capacidad laboral e intelectual de las mujeres pueden ser perfectamente compatibles.

2. ¿Y qué tiene de “nueva” exactamente? ¿Acaso habéis descubierto algo que no sabían las madres y la sociedad durante millones de años?


Lo nuevo es la conciencia. Durante millones de años, las hembras humanas han amamantado, abrazado, porteado y sostenido a sus hijos en todas las culturas, naturalmente.
Lo nuevo es que hoy las mujeres con estudios, con puestos de trabajo cualificados, estamos ELIGIENDO criar de esta manera. A contrapelo de las políticas oficiales, e incluso contradiciendo lo que nuestras madres y abuelas hicieron con nosotras y nos dicen que hagamos.
La lactancia materna extensa, el porteo, el colecho, el respeto por los ritmos de los niños, la crianza respetuosa… la estamos eligiendo conscientemente, y para ello, muchas veces tenemos que leer y estudiar, pues la sociedad no nos lo pone fácil.
Dar un biberón o comprar un carrito cualquiera sabe, y la publicidad está por todas partes, pero para mantener la lactancia a pesar de varias mastitis (el único especialista español en mastitis humana es un veterinario, siempre lo digo para dar idea del punto en que estamos), o para aprender a usar los fulares y portabebés, hay que buscar ayuda, conocimiento, apoyo… hay que hacerlo con conciencia y con muchas ganas.

2. ¿Qué criticáis respecto a la situación de la crianza, maternidad-paternidad e infancia en el mundo actual?


Mi principal crítica es que la crianza es adultocéntrica. Quiero decir, desde el punto de vista del adulto. Todas las decisiones sobre los niños se toman desde el adulto, lo que es más cómodo o conveniente para nosotros. Y los bebés tienen unas necesidades emocionales que están bastante distante de lo que los adultos imaginamos y hemos practicado hasta el día de hoy.
La historia de la infancia a lo largo de los siglos ha sido la historia de la INFAMIA. Hasta el siglo XIX, lo “normal” era que los niños fueran abandonados, castigados, violados, abusados, explotados laboralmente, por sus propios padres y familiares.
El psiquiatra Luis Rojas Marcos, en su importante ensayo Las Semillas de la Violencia, habla de que hasta un tercio de los niños eran abandonados o asesinados por sus propios padres en el siglo XIX en Europa.


Películas como La Cinta Blanca (Alemania, 2009) o La Celebración (Dinamarca, 1998) reflejan una realidad que no era la excepción, era lo habitual hasta hace bien poco en las mejores familias.
Alice Miller ha desmenuzado las biografías de los grandes dictadores, y también de grandes artistas y literatos, y en todos ha encontrado una infancia profundamente desdichada. Era y es lo normal todavía en muchas casas.
Todos provenimos en mayor o menor grado de esas cadenas históricas de desamparo, de violencia intradoméstica… la familia ha sido la reproductora social de la violencia por excelencia.

3. ¿Y qué proponéis? ¿Realismo o utopía?


Proponemos un cambio hacia una crianza respetuosa. Derribar el último y más importante tabú que nos queda: el de creernos superiores a los niños y obligarles a cumplir nuestros deseos. Una crianza consciente que comience cuidando todo el proceso, desde la gestación.
La ciencia, con la neurobiología a la cabeza, ha demostrado en los últimos años que las primeras fases, lo que se llamado salud primal ( la vida intrauterina, el momento del nacimiento, los primeros meses y años de vida) son importantísimos para la construcción de nuestro sistema cerebral, neuronal y emocional.
El conocido divulgador científico Eduard Punset lo ha dicho con claridad: “Si mis lectores me insisten en que les diga cuál es el descubrimiento social más trascendental de estos dos últimos siglos, no tendré más remedio que responder: el impacto insospechado en su vida de adulto de lo acontecido al bebé desde el vientre de la madre.”


Lo que el bebé viva en esa etapa configurará su cerebro, sus redes neuronales y su sistema nervioso para el amor, la confianza, la seguridad, la paz, la autoestima… o en cambio para el miedo, la violencia, la competitividad, la lucha, la ansiedad o la depresión.
Embarazos conscientes, partos respetados, que no separen a la criatura recién nacida de la madre, lactancia materna a demanda y hasta que el niño quiera, porteo, acompañar a dormir…
El tema del sueño me parece particularmente importante.Todas las crías de animales duermen junto a sus padres y su manada. Ningún progenitor expulsa a las crías del nido para dormir. La noche es larga, oscura y llena de depredadores.
Cuando un bebé humano nace, él no tiene forma de saber que en su hermosa cuna está seguro, él se siente seguro únicamente junto a su madre y a su padre, como ha sido siempre filogenéticamente.
Mandarlo a dormir solo es decirle inconscientemente que no nos importa que muera, que lo mandamos a exponerse al peligro de los depredadores. Cada bebé humano que nace es exactamente igual que el que vivía hace millones de años en una cueva, nace con las mismas necesidades que cualquier otro primate.
El hecho de echar a los niños a dormir solos, en cunas con barrotes o incluso en su propia habitación, usando para ello a veces métodos conductistas disuasorios muy crueles, tiene necesariamente repercusiones en el futuro: miedos, terrores nocturnos, enuresis, fobias, inseguridad, baja autoestima, agresividad…Acompañarles a dormir nos permite además compensar por tantas horas diarias de separación.
No creo que sea una utopía. Basta con echar un vistazo a la “red maternal” para ver que cada vez más madres y padres intentan criar con cuerpo, compañía y respeto a las necesidades emocionales de los niños pequeños.

4. Hablas de temas que buena parte de la sociedad y autores de renombre como la intelectual feminista francesa Badinter consideran una “peligrosa ofensiva naturalista ecológica” y “una nueva forma de esclavitud”. ¿La nueva maternidad es progreso o retroceso para los derechos de las mujeres?


El “progreso” ocurre en espiral y no en línea recta. Incluso ocurre en muchas direcciones. Eso de creernos que hay una línea que nos lleva de las cavernas a un futuro luminoso era una creencia de la modernidad que ya no se sostiene, y que nos está cobrando precios muy altos en materia de salud y de destrucción del planeta.
La maternidad es, puede y debe ser UN PLACER. Y permitirnos vivir la maternidad como fuente de placer y satisfacción es por supuesto un avance en la comprensión y la plenitud de la femineidad y en los derechos de las mujeres.
Los procesos fisiológicos todos son placenteros. Gestar, parir y amamantar también lo serían en condiciones normales. Son todas fases del proceso reproductivo-sexual de la especie.
Es la represión sexual y vital de la mujer la que ha convertido el parto en doloroso, y la lactancia en un “sacrificio”.
El dolor del parto es cultural. Como sugiere la Biblia uniéndolo en un mismo versículo, está relacionado con el dominio masculino, con el patriarcado. No tiene que ver con nuestras cabezas grandes ni con la posición bípeda: cuando la mujer pare empoderada y respetada, en su hábitat, puede llegar a tener partos orgásmicos. Hay testimonios.



Al reprimir sexualmente a las mujeres desde la infancia,nuestro útero se vuelve espástico, y por eso duele. Como bien ha explicado Casilda Rodrigañez a partir de los hallazgos de varios ginecólogos y obstetras, lo que se considera hoy día como dolores normales del parto en realidad son calambres del útero contraído.
¡Todas las mujeres tenemos el útero espástico en esta sociedad represora durante milenios! Nuestra sexualidad reprimida, el miedo, la baja autoestima, y el perder costumbres como las danzas del vientre, nos desconectaron de nuestro útero. El parto horizontal, en presencia de extraños, y atemorizadas, hace lo demás.
Con la lactancia, ocurre lo mismo, está previsto por la naturaleza y por la evolución que sea fácil, natural y placentera para la mujer.
De hecho, la mujer durante el parto y la lactancia libera las mayores cotas de oxitocina y prolactina de la especie humana, y la oxitocina es la hormona del amor y el placer. Los neurotransmisores del placer se activan durante el parto y la lactancia, y está previsto por la naturaleza que así sea: ¡la maternidad sería entonces el momento de mayor plenitud y placer de las mujeres!
Nada más lejos de la esclavitud, desde mi punto de vista.

5. ¿Son los hijos el enemigo de la carrera profesional de las mujeres?


Bueno, es posible que tal como están planteadas las carreras profesionales hasta ahora, sí lo sean. Pero también podríamos hacer la pregunta a la inversa: ¿son nuestras carreras profesionales, la de mujeres y hombres, el mayor enemigo de nuestros hijos?
Las mujeres nos hemos incorporado a un mercado laboral diseñado por hombres en una época en que las mujeres nos quedábamos en casa con los niños.
Por eso, la incorporación de la mujer al trabajo ¡tiene que servir para cambiarlo! No para sacrificar a nuestras criaturas escolarizándolas durante 12 horas al día desde los 4 meses de nacidos, y con ello, perjudicando a todo el futuro de la humanidad.
Es urgente cambiar el sistema productivo-laboral y adaptarlo a las nuevas familias donde ambos miembros trabajan: jornadas de trabajo más reducidas, excedencias, horarios flexibles, trabajos en casa, trabajo en red, trabajo por objetivos, aumento de la productividad, empleos donde se pueda acudir con los niños, guarderías pequeñas en los centros de trabajo…todo lo que nos ayude a estar menos tiempo en el trabajo, y más cerca de nuestros hijos.
La esclavitud siempre ha radicado en el trabajo y no en quedarse en casa, según cuenta la historia más oficial, ¿no? La palabra trabajo proviene del latín tripalium, castigo en tres palos.

6. ¿Qué cambios están ocurriendo dentro del feminismo? ¿Y quiénes conforman este movimiento? ¿Les debe temer el Sistema?


A mí me gusta una tendencia del feminismo que se llama ECO-FEMINISMO. Pretende que pongamos la vida en el centro y que cultivemos el paradigma del cuidado. La mujer, la maternidad, los niños, la naturaleza… La protección de la naturaleza y la protección de nuestros niños, ancianos, enfermos… (que somos todos en algún momento de nuestras vidas) van unidos. El “cuidado de sí”, ese principio ético que ya cultivaban los antiguos filósofos griegos.
Se trataría de poner un poco de freno a la vida productiva alocada que llevamos, a la dinámica producción-consumo, y centrarnos, todos, hombres y mujeres, en lo verdaderamente importante: el tiempo generoso compartido con las personas que amamos. Que los trabajadores asalariados tengamos esa posibilidad: no es verdad que “la crisis” necesite que trabajemos más, “la crisis” lo que necesita es que se reparta mejor la riqueza.
Desgraciadamente el feminismo que prima en los Institutos de la Mujer y afines es lo que el sociólogo Jesús Ibañez llamó “feminismo converso”. Un feminismo que consiste en que todos, mujeres y hombres, seamos patriarcas: generales de ejército, empresarias de éxito, ministras, jefas, millonarias. Me temo que por eso triunfa en los gobiernos y en las instituciones: porque en realidad ese feminismo es funcional al patriarcado y al capitalismo. Es digamos, el colmo del patriarcado. El patriarcado asumido, interiorizado y representado por las propias mujeres.
Y no digo que no sea importante que las mujeres ocupemos puestos de poder. Pero más interesante sería que mináramos el poder, que cambiáramos las formas de ejercer el poder. QUE “FEMINIZÁRAMOS” LA SOCIEDAD, entendiendo por “feminización” unas mayores cuotas de ternura, sensibilidad, empatía, cooperación, solidaridad, justicia social…
Más interesante que llegar al poder, es prestigiar las labores de cuidado. Que nos demos cuenta de que para la sociedad en su conjunto, es más importante la labor de crianza de los niños que las labores de un Ministro o de un General, por ejemplo. Que debería ganar más –porque aporta más a la sociedad - una educadora infantil que un ejecutivo de la banca.
Ese cambio de valores es lo que yo esperaría del feminismo, y lo que sería verdaderamente un salto de progreso.

7. ¿Qué relación tiene la lactancia o lo doméstico con la Política, la ecología o la soberanía alimentaria?


Criar es hacer política. Los políticos de hoy y del mañana fueron niños criados y amados o desamados por alguien. Y en la medida en que hayan sido criados con justicia y amados suficientemente, podrán luego ejercer el poder de una manera ética y justa.
El poder lo suelen ambicionar y ostentar personas con grandes vacíos personales, que vienen de su propia infancia, y que buscan llenarlos a través de la “erótica del poder” y del dominio sobre los demás. No podemos en general esperar que desde ese vacío personal, puedan hacer algo para mejorar la sociedad.
El cambio vendrá desde lo microsocial, desde lo que cada una de las personas con conciencia hagamos en nuestra casa, en nuestras familias, en nuestro entorno inmediato.

8. ¿Tiene apoyos esta nueva tendencia o se mueve en tierra de nadie?


Aparentemente no tiene muchos apoyos. No veo hablar de esto en ningún programa de ningún partido político, ni en las escuelas, ni en las universidades, ni en los grandes medios de comunicación… Pero ES UN SILENCIO A GRITOS.
Las grandes instituciones de la época moderna (la escuela, el Parlamento, los medios de comunicación de masas…) están llamados a cambiar, y poco a poco lo vamos viendo. Han perdido credibilidad, nadie confía hoy en los políticos, nadie les cree… Vivimos como en una farsa, sosteniendo en apariencia un sistema en el que nadie realmente confía, y poco a poco, y desde abajo, eso está empezando a cambiar. Sin revoluciones violentas, sin alardes, desde la casa y la cama de cada uno, desde nuestras decisiones de compra, desde la intimidad, nos vamos haciendo más libres y más conscientes.

9. ¿Qué es el libro Una Nueva Maternidad y qué puede encontrar el lector en él?


El libro Una Nueva Maternidad es una recopilación de artículos heterogéneos, escritos no en lenguaje literario ni en jerga profesional, sino en lenguaje “blogueril”, limpio y correcto. Muy ameno y de rápida lectura, pero contundente y profundo en los contenidos, y con basamento científico.
El hilo argumental que lo une es la experiencia maternal: el embarazo, el parto, la lactancia, la crianza… hemos intentado ordenarlos de modo que conforme una idea coherente de todo el proceso.
El lector encontrará en él una descripción de la maternidad vista desde adentro. Algo aparentemente tan sencillo, y sin embargo sin precedentes en la historia de la humanidad. Nunca antes madres normales habían escrito sobre la maternidad y la crianza. No es un libro escrito por psicólogos, pediatras ni gurús de la crianza, tampoco por literatas ni escritoras de renombre, sino por madres con cierto nivel cultural que nos hemos atrevido a reflexionar sobre la maternidad y sus dimensiones sociales.

10. ¿Cómo se ha parido-gestado este libro y quién está detrás?


Detrás no hay “nadie”, si se entiende por ello un encargo de una gran editorial, o a los intereses de alguna empresa.
Fue una idea de una madre bloguera, Raquel Tasa, y su marido, diseñador. Contactaron conmigo, y entre los tres nos dedicamos a convocar al resto de las madres blogueras participantes*. Cuando se lo ofrecimos a la Editorial Ob Stare, ya el libro está hecho, incluso maquetado.
Es un libro de la “tribu 2.0”, de esa tribu de mujeres y madres que, a falta de grupos reales en la vida cotidiana, nos encontramos, conversamos y sostenemos unas a otras en la red.
La blogosfera ha elevado la crianza a categoría temática de primer nivel, que no existía en los medios tradicionales. Los grandes periódicos, frente al éxito de la blogosfera maternal, han tenido que contratar también a columnistas blogueras que hablen de maternidad, pero que están lejos de alcanzar la autenticidad, frescura y profundidad que ofrece la blogosfera de madres independientes, que escriben desde el corazón en sus espacios libres y personales.

11. ¿Qué puede mostrar esta obra a la nueva generación de mujeres jóvenes?


Las mujeres –y también los hombres- jóvenes tienen que saber que sí, que es posible vivir la m(p)aternidad y nuestras carreras profesionales ambas de modo intenso. Que tenemos que exigirle al sistema esa posibilidad.
Quizás los altos índices de paro vengan a decirnos que tenemos que encontrar otros caminos, fuera del mercado laboral al uso, que nos hagan más plenos como profesionales y también como seres humanos.
La plenitud del ser humano no está en trabajar como un esclavo de sol a sol para una multinacional, para ganar un mal-sueldo que nos permita comprarnos un coche de pacotilla y pagar la gasolina a precio de oro, sin poder siquiera independizarnos de nuestros padres. Tenemos que buscar caminos alternativos, y aparecerán. Tenemos que usar la imaginación y darle un vuelco a esto, desde nuestros corazones y nuestros úteros, no desde lo que nos viene impuesto desde afuera como la única posibilidad. Porque al poder le importamos un pimiento, nadie va a hacer nada por nosotros, si no nos movemos.

12. ¿Qué puede aportar este libro a madres-familias de crianza “convencional” o con otra visión de estos temas…?


Quizás la posibilidad de pensar. Nosotras mismas venimos de familias con crianza “tradicional” y teníamos ideas muy convencionales, hasta que la maternidad y el encuentro con otras mujeres nos permitió hacer un “clic”, conectar con un conocimiento que está muy escondido, pero por suerte, cada vez menos.
Por mi experiencia en foros, blogs y redes sociales, y por la mía propia, la gran mayoría de mujeres cuando nos exponemos a estos mensajes, cuando accedemos a este tipo de lecturas, nuestro corazón nos dice que ahí está la verdad.
Si algunas prefieren evitar estos mensajes, o reaccionan de manera “virulenta” es porque se sienten impotentes –y muchas veces, injustamente culpables- ante sus propias historias de partos violentos, lactancias fracasadas, familias autoritarias, infancias desamparadas, convencionalismos sociales que creen no poder enfrentar ni evitar…
Preferimos muchas veces cerrar los ojos y no ver, ante la falta de apoyos, ante nuestra frágil autoestima, o ante nuestra propia historia vital de desamparo, que preferimos mantener en el olvido, en el inconsciente. Es duro enfrentarse de pronto a nuestras propias carencias y limitaciones.
Criar de esta manera es todo un taller de crecimiento personal, y cada uno lo hace desde el punto en que está. Pero lanzarse ¡es tan reconfortante! Una vez que el “clic” sucede, y salimos de Matrix, todo empieza a funcionar mucho mejor en nosotras mismas, con nuestros hijos, con nuestras familias. Nos damos cuenta de la fuerza interior que poseemos, y de la capacidad de ser libres que tenemos por delante.
Ojalá les dé la posibilidad de conectar mejor con su instinto, con su corazón, con sus sentimientos, y de darse cuenta de que el modo automático de criar que heredamos de nuestros padres o que nos impone la sociedad, ni siquiera es el mejor para nosotros mismos.

13. ¿Existe alguna relación entre la “nueva maternidad” y la Spanish Revolution? ¿Hay futuro para la “nueva maternidad”?


La “nueva maternidad” es ya el presente y el futuro. Uno de los pocos futuros posibles que alcanzo a vislumbrar es, por ejemplo, el de una ciudad llena de pequeños negocios familiares, donde la gente conozca, ame y sienta el oficio en el que trabaja, utilice materias primas cercanas y de calidad, y trabaje desde el amor y la pasión, mientras los bebés cuelgan de sus madres y los niños corretean por el negocio familiar a la vez que aprenden, se integran, y se vuelven seres humanos plenos.
El modelo intensivo de la industrialización está agotado, no es sostenible por ninguna parte. Ni ecológicamente (el mundo se deteriora como todos vemos) ni económicamente (esa es la crisis de la que hablamos), ni humanamente, pues la gente no acepta ya más ser mercancía barata en manos de políticos, empresarios y banqueros.

Ileana Medina Hernández
Tenemos Tetas
—
LAS AUTORAS DEL LIBRO “UNA NUEVA MATERNIDAD”


Y Enric Boix, diseñador y alma mater del libro

martes, 7 de junio de 2011

DÍA MUNDIAL DE LOS DERECHOS DEL NACIMIENTO



A través de la Plataforma Pro derechos del nacimiento os traigo los diez derechos fundamentales que por defecto deberían ser respetados en todos los partos: 

Cómo nace y es recibido tu bebé es importante para su vida y la tuya.
Infórmate y decide

Primero: El bebé tiene derecho al reconocimiento de su capacidad física y emocional, en su vida intrauterina y extrauterina y, especialmente, durante el tránsito entre ambas.


Segundo: El bebé intraútero tiene derecho a que el bienestar emocional de su madre no sea alterado por un exceso y abuso de controles durante la gestación. (1)


Tercero: El bebé y su madre tienen derecho a que se respeten el momento, ritmo, ambiente y compañía en el parto-nacimiento y a que el mismo transcurra de forma fisiológica. Un bebé y madre sanos tienen derecho a no ser tratados como enfermos. (2)


Cuarto: El bebé y su madre tienen derecho a intimidad y respeto antes, durante y después del nacimiento-parto. (3)


Quinto: El bebé y su madre tienen derecho a permanecer juntos en las horas y días siguientes al nacimiento. Ninguna exploración ni estancia hospitalaria justifica la separación de ambos. (4)


Sexto: El bebé tiene derecho a disfrutar de lactancia materna a demanda, al menos, durante el primer año. A que durante su estancia en hospital se respeten los "10 pasos para una lactancia feliz" establecidos por UNICEF y la OMS y recomendados por la Asociación Española de Pediatría. (5)


Séptimo: El bebé tiene derecho a ser atendido personalmente por su madre, como mínimo, durante el primer año. La madre tiene derecho a disfrutar del contacto íntimo con su bebé cuanto crea necesario.


Octavo: El bebé prematuro tiene derecho a permanecer pegado al cuerpo de su madre hasta que adquiera el peso y las condiciones optimas de salud. Ninguna unidad de neonatología es más saludable para el bebé que la piel materna. (6)


Noveno: El bebé tiene derecho a permanecer pegado al cuerpo de su madre durante los primeros meses de vida extrauterina. El contacto cuerpo a cuerpo es vital para instaurar en el la seguridad y la confianza.


Décimo: El bebé tiene derecho a que sean sus padres quienes personalmente tomen las decisiones y quienes para ello busquen la información relacionada con su bienestar. (4)




Referencias


(1) Michael Odent. Primal Health. El efecto nocebo del cuidado prenatal.
www.birthpsychology.com/primalhealth
(2) OMS, 1996. Cuidadosen el parto normal: una guía práctica.
www.elpartoesnuestro.es/components/com_docman/documents
/Cuidados_parto_normal.pdf
(3) Chalmers B, Mangiaterra V, Porter R, Principios de la OMS sobre cuidado perinatal. Birth 2001; 28: 202-207.
holistika.net/articulo.php?articulo=52002.html
(4) Derechos del niño hospitalizado.
hospitalalassia.com/burocratica/Derechoninosinternado.htm
(5) Iniciativa Hospital Amigo de los niños.
www.ihan.org.es/10pasos.htm
(6) Método madre canguro para reducir la morbimortalidad de neonatos. revisión Cochrane.
www.update-software.com/abstractsES/AB002771-ES.htm



Hoy 7 de Junio se celebra El día mundial de los derechos del nacimiento para concienciar a toda la sociedad de la necesidad que tenemos los seres humanos de tener un nacimiento digno, en el que no se intervenga sin necesidad poniendo en peligro la evolución natural del mismo y, con ello, el bienestar y la vida de la madre y el bebé.


Y hoy me acuerdo muy especialmente de mi cuñada, a la que un error médico estuvo a punto de costarle la vida tras el parto de su primera hija. Sobrevivió, pero lo pagó muy caro: nunca más podrá tener hijos ya que le tuvieron que practicar una histerectomía. Todo porque a los 12 minutos del parto, a un(a) lumbreras del equipo médico (que probablemente tenía mucha prisa y estaba hart@ de esa "paciente" que no quería dejarse ni inducir, ni manipular para acelerar el proceso), en el momento en que los padres estaban disfrutando de la llegada de la niña tiró con brusquedad del cordón uno, dos, tres y hasta cuatro veces. Hasta que la placenta salió, eso sí, seguida de varios litros de sangre. La hemorragia estuvo a punto de matar a la madre y le ha costado su fertilidad. 


Por ella, por todas las que han pasado por experiencias parecidas y por todas las mujeres y bebés que en el futuro están en peligro de pasarlas, no podemos quedarnos quietos ni callados.


Las cosas hay que cambiarlas y, como bien dice mi hijo mediano que tiene  todo muy claro:


¡AHORA MISMO YA!

domingo, 5 de junio de 2011

EL PECHO DE MAMÁ: EL LUGAR MÁS SEGURO DEL MUNDO


Fue el verano pasado, así que mi benjamín tenía unos 15 meses (la misma edad que tiene hoy en día la pequeña de la ya tristemente famosa Habiba). Eran las fiestas del pueblo donde veraneábamos y mi madre, mis tres niños y yo estábamos esperando a que empezaran los fuegos artificiales que se celebrarían en la playa.  Yo tenía al peque en brazos y estaba impaciente por ver su carita de sorpresa y alegría cuando empezara el estallido de colores en el cielo nocturno. Pero no fue así.

Tras el primer petardazo, M contuvo la respiración, se puso rígido en mis brazos, su cara reflejó un angustioso terror mientras sus manitas intentaban levantarme la blusa con movimientos temblorosos y frenéticos.

"TTTEEEEETTTTAAAAAA.....TTTTTEEEEEEETTTAAAAAAAA"


Le ayudé levantándome la blusa rápidamente, tras lo cual él se agarro del pezón como si le fuera la vida en ello y escondió su cara, con los ojos cerrados, en mi pecho. Al instante su cuerpecito se relajó y así, enganchado como estaba, abrió los ojos y empezó a mirar de reojo los fuegos artificiales.

El pecho de mamá: el lugar mas seguro del mundo

¿Por qué os cuento esta anécdota ahora que todos andamos revolucionados con el caso de Habiba y su hija?

Pues porque supongo que, como yo, os podéis imaginar las situaciones de violencia, terror y desamparo que han tenido que sufrir muchos de los hijos de las mujeres que acaban siendo huéspedes de los centro de acogida. Muchas de esas situaciones ni siquiera nos las podemos imaginar. Pero si podemos ver como, para estos niños que de un día para otro lo han perdido todo, su madre es lo único que les queda. 

Y para muchas de estas madres, su pecho, la lactancia, es una de sus mejores herramientas para transmitir a sus hijos seguridad, amor, confianza y calor. Porque si normalmente dar de mamar es MUCHO MAS que alimentar el cuerpo, en estos casos se convierte en una auténtica tabla de salvamento para la relación madre-hijo, en un contexto donde todo está en contra y el mundo es violento, cruel e infernal. En estos casos la lactancia alimenta también el alma del niño, ayudando a salvar su capacidad de amar, de confiar y de ser feliz, en un mundo que le ataca por los cuatro costados. 

Si mi pequeño M buscó en la teta seguridad frente al peligro, siendo un niño que vive rodeado de amor y protección : ¿Que supondrá para estos niños - hijos de mujeres maltratadas y que han vivido en las condiciones más precarias -  que la persona que es su mundo - su madre, lo único que tienen - de repente les obligue a prescindir de uno, tal vez el único, de sus grandes placeres?

Porque sí, la lactancia es, o debería ser, un placer. Un gran placer para la madre y para el hijo. Es la manera en la que la naturaleza se asegura de que las hembras queramos dar de mamar a nuestros cachorros y de que estos quieran mamar. Si no fuera un placer ninguna madre mamífera se pasaría horas y horas tumbada mientras sus cachorros maman y ningún cachorro perdería el tiempo buscando el pezón, o chupeteando sin hambre. Y el placer es necesario para crecer saludablemente. Sin placer es imposible vivir en plenitud. El placer es la señal que nos da la naturaleza de que las cosas van bien. ¿Que podemos esperar de una vida dominada por el horror y en la que no se permite ni el más básico de los placeres: el placer de dar de mamar a tu hijo, el placer de ser amamantado por tu madre?

A raíz del caso de Habiba, y a través de los testimonios de otras madres que también pasaron por estos centros, ha salido a la luz que el personal encargado de formarles en "habilidades maternales" les está obligando a destetar a partir de los seis meses. Y no sólo eso, al parecer entre las "habilidades" que les enseñan para maternar "correctamente" está el no practicar colecho y el dejar llorar al niño. No puedo reflejar en palabras escritas la consternación, el enfado y  la impotencia que me han producido estos testimonios. 

Porque ¿Os dais cuenta de las implicaciones que tienen? Si la crianza con amor, respeto, atendiendo al instante todas sus necesidades es tan importante para los niños nacidos en un ambiente "favorable", no violento, acogedor y amoroso, y tan necesario para criar adultos empáticos, no violentos, amorosos, sociables y felices ¿Cuanto más importante será para estos niños que ya han sufrido violencia, terror, abandono, hambre o soledad, no sólo en sus propias carnes sino a través de su madre?

Todos los profesionales de la educación saben los devastadores efectos que  unas condiciones desfavorables como la violencia y la pobreza extrema tienen en la crianza de los niños. Pero muchos de estos niños, a pesar de todo, llegaron al centro de acogida con una de las herramientas mas potentes para defenderse del horror: El pecho de su madre. ¿Y que hacen estos profesionales cuya misión es enseñar a estas mujeres a ser unas buenas madres?

¡SE LO QUITAN!

Y no sólo eso, por lo que parece tienen autoridad para obligar a las madres a NO dormir con sus hijos o a dejarles llorar. O sea, a arrebatar a estos niños los únicos elementos que todavía les ofrecían seguridad, calor y amor, enseñándoles a desconfiar ya absolutamente de todo, porque incluso su propia madre les ha fallado. Madres que QUIEREN a sus hijos, que QUIEREN AMAMANTARLOS, se ven OBLIGADAS a prescindir de una de sus mejores herramientas para satisfacer las necesidades de sus pequeños, para ofrecerles sus cuidados, seguridad y amor ¿Es que quieren asegurarse, por algún maquiavélico motivo, de que estos niños se conviertan sí o sí, en adultos heridos en perpetua situación de exclusión social? ¿No se dan cuenta de que la única esperanza para ellos de superar sus dramáticos comienzos en la vida, está precisamente en el cuerpo de su madre, en el pecho de su madre, en su regazo,en sus brazos, en sus atenciones continuas? ¿No se dan cuenta de que por encima de horarios, higienes y normas occidentalizadas, estos niños necesitan A SU MADRE en toda su dimensión? 

¿Que creéis que sentirá hoy, todavía separada de su madre, la pequeña hija de Habiba, acostumbrada a dormir en su pecho, a recibir el dulzor de su leche a pesar de que todo alrededor se les hundía una y otra vez? Por fin, a pesar de que esta pequeña sentía que, pasara lo que pasara, mamá y su teta siempre estarían ahí, han conseguido quitarle la única certeza que le quedaba sumergiéndola en el caos, la desconfianza y la tristeza más absoluta. Y lo que me enciende, me vuelve loca de enfado, me reconcome hasta la médula, es que esto no lo han conseguido ni un familiar maltratador, ni la extrema pobreza, ni el racismo, ni la situación de inmigrante. No. Esto lo han conseguido estos "profesionales" que dicen trabajar cada día para ayudarles. 

Esto no puede seguir así. Desde aquí quiero hacer un llamamiento a los responsables de que esto esté ocurriendo para que desempolven sus departamentos y analicen, a la luz de los conocimientos actuales sobre apego, lactancia, crianza, maltrato...etc la labor que están haciendo, porque parece que lo están haciendo bastante mal y esto es inaceptable. Si realmente quieren ayudar a estas madres y a sus hijos no pueden seguir actuando así, desde la ignorancia y los perjuicios. Esto tiene que cambiar. Y tiene que cambiar YA. 

Espero que el caso de Habiba, con la movilización de la tribu maternal, haya abierto la puerta al cambio. Todas somos Habiba. Todas somos esas madres solas, atacadas y abandonadas con sus hijos a su cargo. Todas y todos, somos LA TRIBU necesaria para criar a nuestros hijos. Los hijos de todos. 

NUESTRO FUTURO



sábado, 4 de junio de 2011

ESTIMADA SEÑORA GERENTE DEL IMMF

Esta carta se la he mandado a la Señora gerente del IMMF, Paloma Martín Martín:

Estimada Señora Doña Paloma Martín Martín:

Ante el caso que se acaba de hacer público esta mañana de la mujer llamada Habiba y su pequeña de 15 meses, a las que el IMMF ha considerado oportuno separar - supuestamente debido a que la madre no ha cumplido los objetivos de la psicoterapia y la formación en habilidades maternales porque implicaban el abandono de la lactancia materna a demanda - tengo que que mostrar mi preocupación por la absoluta ignorancia que ustedes han demostrado sobre el papel de la lactancia en el ejercicio de la maternidad.

No puedo por menos que exigirles la inmediata devolución de la niña a su progenitora, sobretodo si es cierto que el informe desfavorable a la madre es debido principalmente a la negativa de ésta a destetar a su hija ya que ustedes consideran que la lactancia materna a demanda es "caótica y perjudicial para los niños y niñas", .

Me cuesta creer que realmente hayan obrado basándose en estas erróneas creencias sobre lactancia porque, si es así, es terriblemente preocupante que profesionales con semejantes lagunas en sus conocimientos tengan en sus manos la vida de tantos menores.

He de añadir, además, de que el conocimiento - mediante un foro de Crianza natural - de que los profesionales responsables de la educación sobre "habilidades maternales" de las jóvenes ingresadas en sus centros, atacan la lactancia materna - hasta el punto de obligar a las madres a destetar a partir de los seis meses- y recomiendan métodos conductistas en la crianza - como dejar llorar a los niños - me llena de estupor, tristeza, desconfianza e indignación.

Por lo tanto, me tomo también la libertad de recomendarles la incorporación a sus equipos (tanto los que forman a las madres como los que evalúan cada caso) de profesionales debidamente cualificados y que conozcan la importancia, no sólo de la lactancia materna prolongada y a demanda, sino del respeto, el contacto, la respuesta inmediata al requerimiento del niño y, en conjunto, la satisfacción de todas las necesidades del hijo por parte de su madre. Tengo la terrible sospecha de que en este momento no los tienen.

Esperando sinceramente que en el futuro el IMMF sea una verdadera herramienta en la protección del menor y, que en este caso concreto, Habiba y su hija  puedan estar pronto juntas disfrutando tranquilamente de su lactancia prolongada y a demanda

le saluda atentamente

María Berrozpe

Si vosotros también queréis decirle al IMMF que devuelva esta niña a su madre, podéis firmar aquí:




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CUANDO ACTÚA LA IGNORANCIA

Acabo de llegar a casa, después de pasar unas horas haciendo en solitario las compras de la semana, mientras mi marido dedicaba un tiempo de dedicación exclusiva a nuestra prole. Me he sentado al ordenador para echar un vistazo al Facebook y me he encontrado con un nuevo grupo abierto por la doctora Ibone Olza para defender a una mujer marroquí llamada Habbiba a la que han separado de su hija de manera abrupta y cruel. Estoy que me hierve la sangre. A continuación os pongo lo que la Doctora Olza ha escrito:

Habiba es una joven madre de una niña de quince meses, a la que sigue amamantando. De origen marroquí y con unas circunstancias socioeconómicas adversas, hace cuatro meses aceptó vivir en una residencia para madres jóvenes de la Comunidad de Madrid, junto con su hija, con la esperanza de que así sería todo más sencillo.

Hace cuatro días y medio el Instituto Madrileño del Menor y la Familia (IMMF) 
decidió separar a la niña de la madre por no cumplir con los objetivos de una programa de psicoterapia y “habilidades maternales” que implica abandonar la lactancia materna a demanda y prolongada por considerarla “caótica” y “perjudicial para los niños y niñas”. Con estas consideraciones, todas carentes de base científica y legal, se obliga a las madres lactantes a tomar una medicación para que se le vaya retirando la leche. 

Según la Asociación Española de Pediatría, la lactancia materna debe ser a demanda y puede prolongarse tanto como madre e hijo deseen.
No se ha seguido procedimiento legal alguno para separar a esta madre de su hija, ni se ha permitido a la madre despedirse ni se le ha dicho a donde iría la niña, produciendo a ambas una grave indefensión. 
Habiba está con los pechos congestionados de leche, al borde de la mastitis, y con el corazón partido de dolor sin apenas dormir ni comer, angustiada por no poder estar junto a su hija. Esta madre ha sido valorada por una psicóloga y una psiquiatra y no presenta ningún indicio de enfermedad mental ni consumo de drogas ni nada que justificara ser víctima de semejante agresión.

A Habiba se le echó del centro a la calle en el mismo momento en el que se llevaron a su hija, diciéndole que ella ya no tenía plaza en ese lugar pues es un recurso para madres e hijos y ella ya no tiene hija. Una Fundación de ayuda humanitaria ha decidido amparar a esta madre dotándole de alojamiento y manutención, así como de apoyo jurídico.

Estamos profundamente consternados por el dolor de Habiba y nos duele imaginar en qué circunstancias estará la niña de 15 meses, separada de su madre, sometida a un destete abrupto, sin que probablemente nadie le haya explicado nada.

Consideramos el caso de Habiba y su hija como una gravísima violación de los Derechos Humanos y de los Derechos del Niño. El daño ya está hecho, pero si madre e hija se reúnen inmediatamente podrá ser reparado. Por todo ello os pedimos que escribáis urgentemente a la oficina del Defensor del Pueblo solicitando su rápida intervención y hagáis llegar vuestra protesta a la gerencia del Instituto Madrileño del Menor y la Familia, pidiéndole la inmediata entrega de la niña a su madre.

Podéis dirigir vuestras cartas:

• A la oficina del Defensor del Pueblo
www.defensordelpueblo.es
fax: 913081158

• Dª Paloma Martín Martín.
Gerente
Instituto Madrileño del Menor y la Familia.
Calle Gran Via 14
28013 MADRID
immf@madrid.org

• Fundación Raíces: fundacionraices@telefonica.net
Portal de el Defensor del Pueblo

He resaltado algunas partes del texto en negrita para llamar vuestra atención sobre lo que me afectado más.

Supongo que podéis imaginar el dolor de esta mujer y de esta niña. Supongo que, como a mí, la ignorancia de la autoridad frente a las necesidades de la madre y la hija, de la importancia del vínculo entre ambas y del papel de la lactancia en su relación, os sorprende, indigna y entristece.

Ciertamente no conozco el caso en profundizad y soy consciente de mis limitaciones al juzgar la actuación de IMMF pero:
  • No encuentro ninguna razón objetiva y científica para que un programa de habilidades maternales IMPLIQUE abandonar la lactancia. De hecho me parece una incongruencia y una aberración
  • No me puedo creer que en contra de cualquier criterio médico hayan forzado un destete poniendo en peligro la salud de la madre (mastitis) y la de la hija

Si habéis leído algunos de mis post sobre los derechos de los padres sobre los hijos sabéis que soy muy crítica con la prioridad que muchas familias biológicas tienen a la hora de quedarse con sus hijos, en contra del bienestar de estos. Pero en este caso me parece que se está cometiendo una injusticia terrible porque no puedo creerme que una madre que amamanta a su hija y la quiere no sea lo mejor para ella, a pesar de su pobreza. En este caso lo mejor para la niña no puede ser ser separada de su madre, sino ayudar a la madre a mejorar sus condiciones socioeconómicas.

No sé exactamente en que habrá fallado Habbiba a la hora de seguir el programa de psicoterapia y habilidades maternales, pero si la decisión de considerarla un fracaso ha sido porque no ha suspendido la lactancia es como para denunciar al IMMF porque, excepto patologías muy concretas, NUNCA puede ser beneficioso para una criatura forzarle el destete. NUNCA.

Espero que este caso se resuelva haciéndose lo mejor para la niña, como debe de ser. Espero que los responsables de tomar las decisiones pertinentes estén debidamente formados e informados. Lo espero por el bien de esta niña a la que la ignorancia y el abuso de poder pueden estar destrozándole la vida.

Y espero que la Tribu se movilice para defender a una de las nuestras: a una madre a la que, según parece, le han quitado a su hija por DARLE DE MAMAR.


viernes, 3 de junio de 2011

UNA DE BACTERIAS Y METEDURAS DE PATA


Ya sé, ya sé, nos han hecho la puñeta (con perdón). El error de la ministra de sanidad de Hamburgo, Cornelia Prüfer-storcks, ha supuesto pérdidas millonarias para los agricultores españoles, me figuro que  ya de por sí bastante escaldados por la crisis.

Ahora  ya está demostrado y vuelto a demostrar que nuestros pepinos son inocentes de la grave epidemia de Síndrome urémico hemolítico causado por lo que parece una nueva cepa de Escherichia coli. Y por supuesto los españoles pedimos ahora responsabilidades e indemnizaciones por el daño causado. Y yo me figuro y espero que el que tenga que responder y compensar, responda y compense.

Lo cierto es que el sentir general ahora es que la susodicha ministra metió la pata hasta el fondo señalando con tanta rapidez a los pepinos españoles como responsables, cuando todavía sólo había sospechas y no pruebas contundentes. Después los medios de comunicación hicieron lo que siempre hacen: pregonar a diestro y siniestro sus afirmaciones sin el matiz fundamental de que eran "sospechas" y no "hechos probados"  ¿Por qué será que lo ocurrido me suena familiar y no me extraña nada?

Por lo que he leído y deduzco, las cosas serían más o menos así: tras la llegada a los hospitales de un número significativamente preocupante de enfermos con la enfermedad en cuestión se procedió a preguntarles sobre lo que habían comido en los últimos días. Parece que había un aumento por encima de lo normal del consumo de vegetales, entre ellos, o sobretodo, el pepino. Supongo que se procedió a analizar las partidas de pepinos y demás vegetales en los supermercados y mercados de las zonas de donde procedían los enfermos. Entonces se encontraron dos pepinos (o dos partidas de pepinos, parecería más lógico) contaminados con E coli. Supongo que en un primer momento no se sabía la cepa pero, por precaución, el laboratorio que lo encontró procedería a informar a las autoridades competentes (era su obligación ya que contaminados sí que estaban, aunque no se supiera si eran los causantes de la enfermedad). Pasaron unos días hasta que se identificó la cepa de los pepinos y se vio que no coincidía con la cepa causante de la epidemia. Pero el mal ya estaba hecho, el pánico había cundido y los pepinos (y toda la verdura) españoles habían sido demonizados en media Europa.

Y ahora pongámonos en la piel de Cornelia  Prüfer-Storcks ¿Que hubiera pasado si las sospechas iniciales se hubieran confirmado? Pues que ahora todo el mundo la estaría felicitando por su capacidad para reaccionar rápido, salvando así de enfermar a cientos o miles de personas.

¿Y si, tras las sospechas, ella no hubiera dicho nada y luego se hubieran visto confirmadas? Pues se le hubiera acusado de poner  los intereses económicos (y encima de otro país)  por delante de la salud y la vida de sus conciudadanos.

Así que nuestra querida Cornelia no lo tenía nada fácil. Supongo que decidió arriesgarse a favor de la salud de la gente aún a riesgo de perjudicar económicamente a otros y provocar una verdadera crisis diplomática entre los dos países. Se arriesgó y se equivocó.

Y ahora decidme vosotros: si aparecen nuevas sospechas de que son las hamburguesas de Mc Donalds o la leche de Alemania, o las lechugas de Rusia, o las fresas de Inglaterra ¿Que debe hacer la ministra? ¿Volver a hacerlas públicas antes de que se confirmen o callarse? ¿Preferís correr más riesgo de consumir un producto contaminado porque se retrasa el anuncio de que es un posible candidato a fuente de la enfermedad  (o sea, no se anuncian las sospechas), por motivos económicos y de diplomacia?

Yo personalmente prefiero la información absolutamente actualizada: si son sospechas que me digan que son sólo sospechas, pero que me digan quien es el sospechoso, porque sólo así seré libre para tomar las medidas que considere oportunas. Si yo, o lo que es peor, alguien de mi familia, se enferma  por consumir un producto del que se tenían sospechas y no se dijo nada, me parecerá imperdonable. Ahora, lo que sí reclamo es que los medios de comunicación sean estrictos y si son sospechas lo digan claramente; y si son certezas, también.

Ya sé que nos ha tocado pagar unos platos que otros han roto, al menos de momento, pero creo que sea quien sea el que salga económicamente perjudicado tiene que aceptar el hecho de que la salud está, o debería estar, por delante de todas las prioridades a la hora de tomar según que decisiones.

Por otra parte, los españolitos ya deberíamos dejar esa actitud de víctimas perpetuas. Yo creo que igual que nos han acusado a nosotros, hubieran acusado a cualquier país de haber habido las mismas sospechas sobre alguno de sus productos. Recordemos que E coli estaba presente en algunos pepinos españoles y eso es una contaminación, aunque no fuera la cepa culpable de la epidemia declarada. Eso no quita que ahora se exijan las indemnizaciones correspondientes, pero no hace falta tratar a los Alemanes de monstruos sin corazón, con terrible perjuicios contra el noble y limpio pueblo español.

Están asustados, tanto como lo estaríamos nosotros si unas 2000 personas a nuestro alrededor hubieran enfermado de una enfermedad muy grave, que ha producido ya 18 muertos. La verdad es que a mí la situación no me gusta nada porque todavía no se tiene ni idea del origen, y así mal vamos a prevenir. Y además, ahora, me imagino que irán con pies de plomo antes de hacer públicas sus sospechas, lo que en el fondo va a repercutir negativamente en la rapidez con la que atajar la epidemia.

En contra de mis malos sentimientos sobre el tema me gusta ver como una vez más, distintos laboratorios de distintos países se coordinan para atajar una epidemia, identificar el agente patógeno y tratar de localizar la fuente. En este caso un laboratorio chino es el que ha secuenciado el DNA de la bacteria, no me preguntéis porqué, pero en cualquier caso se ha hecho en un tiempo record y será un arma muy útil para diseñar nuevas maneras de localizarla y posiblemente combatirla.


Y en cuanto a la bacteria, parece que tenemos una nueva colegita en nuestro mundo microscópico. Lo que, por otra parte, es bastante corriente porque las bacterias tienen un sistema muy eficaz para transmitir información genética entre ellas: los plásmidos.

Los plásmidos son fragmentos de DNA que saltan con relativa facilidad de una bacteria a otra y suelen aumentar la capacidad adaptativa de las mismas, confiriéndoles resistencia a determinados antibióticos o la capacidad para producir toxinas, por ejemplo. Algunos plásmidos se mantienen siempre fuera del cromosoma principal de la bacteria mientras que otros pueden integrarse.

En mis tiempos de bióloga investigadora trabajé precisamente con una cepa no patógena de E coli, cuyo nombre he olvidado totalmente (aunque debe de estar por alguna parte en la sección de métodos de mi olvidada tesis). Utilizaba un plásmido que confería resistencia a un par de antibióticos y en el que yo ponía un gen humano que quería clonar. Luego se lo metía  a mis pequeñas bacterias y las hacía crecer en un medio con los antibióticos a los que el plásmido daba resistencia. Así obtenía sólo las poblaciones que habían incorporado el plásmido (y por lo tanto, el gen que a mí me interesaba y que yo había puesto dentro del plásmido). En la foto de la derecha podéis ver lo que yo obtenía: colonias de células resistentes creciendo en una placa de petri cuyo medio llevaba el antibiótico. A partir de ahí aislaba el DNA del plásmido, lo cortaba y me quedaba con mi gen humano (replicado miles de veces por mis trabajadoras bacterias). Un método sencillo, bonito y barato que se hace millones de veces en los millones de laboratorios de investigación del mundo.

¿Puede esta metodología ser fuente de nuevas poblaciones de bacterias con genes extraños en su interior y que se hagan capaces de salir del laboratorio para adaptarse a la vida en libertad? O tal vez la pregunta sería: ¿Pueden estas técnicas aumentar de manera significativa la capacidad natural de estos microorganismos para adaptarse a diferentes ambiente gracias al intercambio de DNA mediante sus plásmidos? Como trabajábamos con cepas "no patógenas"no se toman medidas de protección especiales. Pero lo cierto es que estamos creando continuamente poblaciones resistentes a diferentes antibióticos y que además portan en su interior diferentes genes eucariotas que de manera natural nunca portarían. ¿Puede esta metodología, aplicada al por mayor por tantos laboratorios en el mundo, convertirse en un peligro real al crear antes o después, de manera fortuita, una cepa que acabe siendo patógena, especialmente resistente a antibióticos y portadora de genes extraños?

Quien sabe. A mí personalmente me parece altamente improbable (al menos si no se hace de manera voluntaria) pero el riesgo teórico está ahí. De todas formas, lo más probable, es que esta nueva cepa de E coli que trae a Europa de cabeza, no venga de ningún laboratorio de investigación sino del intercambio de material genético entre dos cepas que se encontraron en su entorno natural (tal vez el intestino de algún animal).

Pero volviendo al tema principal de este artículo: ¿Tuvo Alemania realmente una reacción exagerada y precipitada?

¿Que preferiríais vosotros? ¿Que las autoridades no hablen de las sospechas que tienen, por miedo a producir daños económicos o diplomáticos, o que se diga clara y abiertamente todo lo que se sabe en todo momento, priorizando el derecho a la información de la población y su salud frente a todo lo demás?