Y luego mi amiga Nohemí me enlazó este otro:
Y ahora mismo creo que es difícil caer más bajo:
- Primero creas una nueva vida humana a medida de tus gustos: genes occidentales de donantes con las características que te interesan, por supuesto ¿quién quiere un niño con rasgos indios o los genes de una mujer pobre o, simplemente, sin sus propios genes?
- Después utilizas el útero y el cuerpo de una mujer para que lo geste aprovechándote de su estado de indefensión, pobreza y sometimiento, poniendo en peligro su integridad física (la clínica ya se encargará de no tener responsabilidades si algo malo ocurre y tú, desde luego, no tendrás ninguna) sometiéndola a un proceso esclavizante, aberrante, explotador e inhumano en el cual le vas a obligar a vivir encarcelada y alejada de sus hijos para al final obligarla abandonar a ese bebé que ha gestado y, por lo tanto, es también hijo suyo (tenga o no su DNA y su color de piel).
- Por no hablar ya de que, por supuesto, el bebé nacerá en una cesárea programada para que su nacimiento encaje en tu agenda a la perfección. El derecho de la madre a parir ese hijo de la manera más segura para ella misma y para el bebé os lo pasáis por donde os apetece (tú, el o la médico y todos los intermediarios de esta aberración)
Y claro, no lo haces sólo con una mujer, no, lo haces con varias para asegurarte el éxito al mejor precio posible. Al fin y al cabo sólo es una cuestión de enseñar billetes y darlos. Luego eliges el embarazo que más te interesa (si son gemelos, niño o niña, rubio o morenito y, por supuesto, sano sanísimo que si no no vale) y el resto como si nunca hubieran existido. La(s) otra(s) mujer(es) embarazada(s) que ya no te interesa(n), que se apañe(n): que aborte(n), que lo abandone(n) o que lo cargue(n) de por vida sumergiéndose más en su pobreza. A ti te da igual porque ya tienes lo que quieres: un precioso, sano y rollizo bebé (o bebés) con los que ejercer de amoros@ padre/madre.
Y el bebé. Aquí, desde luego, es el que menos importa. Si no es perfecto, si está enfermo, si no es del sexo deseado..... no importa nada porque, haya nacido o no, se queda fuera de la ecuación ipso facto. Pero incluso el Elegido, el perfecto, el que cumpla todos los requisitos, ése que no se haga demasiadas ilusiones porque:
- No tendrá ninguna opción a que se respete su derecho más fundamental: el de no ser separado de su madre, o sea, de la mujer que lo ha gestado y que él reconoce como madre.
- Tampoco tendrá derecho a nacer cuando y como le conviene a él, sino que lo hará cuando le convenga a sus "futuros padres", por supuesto mediante cesarea.
- Del contacto piel con piel y la lactancia materna prefiero ya ni hablar..........
- Si proviene de los gametos de desconocidos, aunque uno de ellos sea el óvulo de la propia mujer gestante, tampoco tendrá nunca derecho a su identidad biológica.
- Y tampoco tiene derecho a no ser tratado como una mercancía porque será COMPRADO. Exactamente eso es, por mal que suene, ya que la madre que lo gesta, y que es su madre, lo venderá por dinero. Y eso en mi pueblo se llama comprar. Y no me vengáis con que no es el bebé lo que se compra sino el útero lo que se alquila porque eso es pura demagogia barata. Al fin y al cabo nadie ha denunciado a esos padres que no se han hecho cargo del "producto" de la concepción, como se explica en el segundo vídeo, lo que significa que se asume que no tienen ninguna responsabilidad sobre la criatura ¡Aunque esta lleve sus genes!: sólo es suyo si lo aceptan, o sea, si lo compran.
Cuando en el segundo vídeo he visto que a todo esto la doctora india le llamaba "acción humanitaria" no he podido evitar soltar una carcajada - eso sí, llena de amargura - porque en los últimos tiempos estamos viendo a lo que llevan esas "acciones humanitarias" y esa "caridad" tan mal entendida que se ejerce desde el orgullo, el poder y la grandiosidad del que se cree con la verdad y el Bien de su lado, pero que no reconoce la humanidad de las personas sobre las que está ejerciendo esa caridad. Hoy en día a la caridad que ejercieron algunos miembros de la Iglesia Católica y del personal sanitario involucrado en las adopciones/apropiaciones de los últimos 40 años (o más) se le está llamando "compra/venta" y "tráfico" de bebés. De hecho, el abogado que comenzó con todo, Enrique Vila, lo llamó el caso de los Niños Robados y con eso se ha quedado.
¿Cómo llamarán a la maternidad subrogada las siguientes generaciones? ¿Qué sentirán estos niños de adultos cuando descubran su historia? ¿O cuándo se den cuenta de que no tienen ninguna posibilidad de descubrir nada? ¿Cuándo se enteren de que ellos y sus derechos quedaron muy por detrás del deseo de sus padres de ser padres?
¿Qué le dirán a su hij@ los que deberían haber sido los padres del bebé de Sinaida? ¿Qué los eligieron a ellos a la vez que abandonaban a su suerte a otro hermano porque ya no les interesaba? ¿Y los padres de Antton? ¿Qué le dirán a su mellizo? ¿Le contarán como abandonaron en un orfanato ruso a su hermano porque estaba ENFERMO? (podéis ver las historias en el primer vídeo)
Me hierve la sangre y me sangra el alma al pensar que personas capaces de algo semejante viven en este mundo respetadas, apoyadas y comprendidas por sus semejantes. No entiendo como no se están pudriendo en la cárcel. Lo siento en el alma, pero estas historias me rompen algo muy profundo y sacan lo peor de mí, tal vez porque rascan una vieja y profunda herida marcada a fuego en mi vida primal.
Por eso me siento con el derecho de gritarlo alto y claro:
PARA SER PADRES NO TODO VALE.
Porque
SER PADRES NO ES UN DERECHO.
Los derechos los tiene la criatura a no ser concebida para
Ser separada de su madre
Nacer cuando no está preparada para ello
Ser tratado como una mercancía que se compra y se vende
Concebir una criatura con la finalidad de pisar todos sus más primordiales derechos es un crimen contra la humanidad. No lo puedo llamar de otra manera.