domingo, 30 de diciembre de 2012

LOS MEJORES ARTÍCULOS DEL 2012 DE REEDUCANDO A MAMÁ

Top 10 2012. Los mejores artículos de la blogosfera maternal. AmorMaternal.com


Un año más acepto la invitación que nos lanza Louma para participar en su Carnaval de Blogs.

Top 10 2012 es un carnaval de blogs iniciado por Amor Maternal, cuyo propósito es reunir los mejores artículos de la blogosfera maternal publicados durante 2012 en castellano. La temática del carnaval engloba el embarazo consciente, el parto natural, la lactancia materna, la crianza respetuosa, la psicología, el uso de portabebés ergo, la ecología y demás temas afines."

Este año 2012 ha sido un año de maduración de las cosas aprendidas con anterioridad y de aprendizaje de muchas cosas nuevas. Mis hijos van creciendo. Ya no tengo ningún bebé en casa. Los miro y me encuentro frente a casi un preadolescente y dos niños,  no tan pequeños, tan conocidos y tan desconocidos al mismo tiempo; y se me encoge un poquito el corazón porque ya se fueron aquellos bebés regordetes, demandantes y adorables, para dar paso a estos jovencitos cada vez más parecidos a los hombres adultos, maravillosos, que llegarán a ser.

Si tuviera que buscar la palabra que mejor define este año sería adaptación: adaptación a un nuevo entorno para vivir, adaptación al nuevo colegio y a la nueva guardería, adaptación a una vida de horarios que se solapan, se mezclan, se revolucionan y nos dejan exhaustos.

Y dentro de todos estos cambios, la lactancia y el colecho han supuesto un continuo, un momento de encuentro para toda la familia dentro del torbellino que nos rodea.

La mal llamada "lactancia prolongada" que yo llamaría "lactancia en fase tres", me ha sumergido en un cóctel hormonal y sentimental nuevo, que no había vivido hasta ahora porque nunca llegué a estas alturas con mis dos primeros hijos. Siento como va llegando el momento del destete, siento mi rechazo instintivo a dar de mamar a veces, otras siento su falta de interés en mamar. Pero también siento como sigue siendo necesaria y reparadora en tantas ocasiones. Y ante esta situación siento una mezcla de orgullo, liberación y pena porque se acaba una fase y empieza otra nueva, esta vez bien asentada en los cimientos que estableció la primera.

Y el colecho, tan cuestionado que mejor no hablarlo en público, pero que nos permite cada noche un reencuentro cálido y acogedor, relajado y cariñoso, donde todos nos sentimos arropados, queridos, protegidos y rodeados por lo que más queremos en el mundo, después de un día en el que casi no nos hemos vistos y el estrés, las prisas y las responsabilidades varias han evitado que nos comuniquemos y nos vivamos como necesitamos.

Y sumergida en toda esta marabunda de nuevas y viejas experiencias yo continué escribiendo. Mi lista elegida de posts es la siguiente:
No sé si son los mejores o no, pero son los que más me gustan por uno u otro motivo, y en los que reflejo cosas muy importantes que he aprendido y madurado este intenso año. 

Pero en esta recopilación de post no puedo dejar de nombrar el proyecto rey del 2012. Un proyecto que se empezó a gestar ya el año anterior, pero que tomó impulso y forma definitiva este año. En colaboración con la maravillosa, y a estas alturas ya muy querida, Gemma de Como una Manada, lanzamos al mundo una criatura potente, rigurosa, independiente y liberadora:


Ha sido un trabajo exhaustivo, faraónico, agotador y tremendamente enriquecedor, que sigue creciendo día a día y que, estoy segura, se convertirá en un punto de referencia importante en el mundo del sueño infantil.

Así que ya ha llegado el momento  de ir despidiéndonos del año 2012 para dar paso a un recién nacido 2013 cargado de promesas, esperanzas y expectativas.

Os deseo a todos un año 2013 lleno de felicidad, sueños realizados y nuevos sueño para realizar y sobretodo:

 MUCHO, MUCHO, MUCHO 
AMOR



domingo, 23 de diciembre de 2012

¡FELIZ NAVIDAD!



De la mano de Liliana Castro de Fundación Camino Claro me ha llegado esta preciosa imagen de la Sagrada Familia, en donde podemos ver una escena mucho más realista de lo que ocurriría el día del nacimiento de Jesús (aunque en realidad representa un momento de la huida a Egipto),  un ser humano que dedicó su vida a enseñarnos lo único que realmente importa en esta vida, algo que es, de hecho, el origen y la finalidad de la vida entera: EL AMOR.

Esta imagen me ha hecho sumergirme en internet para encontrar un fragmento del libro La Cientificacion del Amor de Michel Odent, el cual quiero compartir con todos vosotros. Aquí os lo traigo desde el blog Junto a tu Doula:


Un recién nacido entre un asno y un buey: muchos comparten hoy esta imagen simplificada de la Navidad.

Mi visión de la Navidad está inspirada en lo que he aprendido de las mujeres que han dado a luz en la más completa intimidad, sin sentirse guiadas ni observadas. Está también inspirada en el Evangelium Jacobi Minori, es decir, el protoevangelio de Jacques le Mineur1. Este evangelio fue salvado del olvido, a mediados del siglo XIX, por el místico austríaco Jacob Sorber, autor de La infancia de Jesús2. Según estos textos, María tuvo total privacidad en el parto, porque José la dejó para ir a buscar una partera. Cuando regresó, Jesús ya había nacido. Fue sólo cuando una deslumbrante luz se atenuó, que la partera se encontró ante una escena increíble, ¡Jesús ya había encontrado el pecho de su madre! La comadrona exclamó entonces: “¿Quién ha visto jamás un niño que apenas nacido tome el pecho de su madre?” Este es un signo evidente de que cuando se convierta en Hombre, este Niño juzgará al mundo según el Amor y no según la Ley.

La nueva mirada sobre la Natividad 

El día que Jesús estuvo listo para llegar al mundo, María recibió un mensajeun mensaje no verbal de humildad. Se encontró en un establo, entre otros mamíferos. Sin palabras sus compañeros la ayudaron a comprender que ese día tenía que aceptar su condición de mamífera. Tenía que sobrellevar su desventaja humana e ignorar la efervescencia de su intelecto. Tenía que segregar las mismas hormonas que otras mamíferas parturientas, a través de la misma glándula, o sea, la parte primitiva del cerebro que todos tenemos en común. 
  
El ambiente estaba idealmente adaptado a las circunstancias. María se sentía segura, por lo que su nivel de adrenalina era el más bajo posible. El trabajo de parto pudo establecerse en las mejores condiciones posibles. Habiendo percibido el mensaje de humildad y aceptado su condición de mamífera, María se encontró “en cuatro patas”. En tal postura, y en la oscuridad de la noche, se desconectó fácilmente del mundo. 


Poco después de su nacimiento, Jesús estaba en los brazos de una madre extática, tan instintiva como puede serlo una madre mamífera. En una atmósfera verdaderamente sagrada, Jesús fue bienvenido y pudo, fácil y progresivamente, eliminar las hormonas de estrés que produjo para nacer. El cuerpo de María estaba caliente. El establo también estaba cálido gracias a la presencia de los otros mamíferos. Instintivamente, María cubrió el cuerpo de su bebé con un pedazo de tela que tenía a la mano. Estaba fascinada por los ojos de su bebé y nada hubiera podido distraerla del prolongado contacto visual con Jesús. Este intercambio de miradas indujo otra oleada de oxitocina, de modo que el útero se contrajo nuevamente y envió un poco de la sangre preciosa de la placenta hacia el bebé a través del cordón umbilical y poco después salió la placenta. 

Madre e hijo se sentían completamente seguros. María, guiada por su cerebro mamífero, permaneció de rodillas un ratito después del parto. Luego de la salida de la placenta, se puso de costado, con el bebé cerca a su corazón. En seguida, Jesús comenzó a mover la cabeza, de un lado a otro, abriendo su boca en forma de O. Guiado por su sentido del olfato, se acercó cada vez más al pezón. María, que aún se encontraba en un equilibrio hormonal muy especial, y todavía muy instintiva, supo perfectamente cómo sostener a su bebé e hizo los movimientos necesarios para ayudarlo a encontrar el pecho. 

Fue así como Jesús y María transgredieron las reglas establecidas por la comunidad humana. Jesús –como un rebelde pacífico que desafió las convenciones- fue iniciado por su madre. 

Jesús mamó vigorosamente durante un largo rato. Con el apoyo de su madre, pudo salir victorioso de uno de los episodios más críticos de su vida. En pocos minutos ingresó al mundo de los microbios, se adaptó a la atmósfera, se separó de la placenta, empezó a usar sus pulmones y respiró independientemente y se adaptó a la fuerza de gravedad y a las diferencias de temperatura. ¡Jesús es un héroe! 


No había reloj en el establo. María no trató de tomar el tiempo que Jesús pasó mamando antes de dormirse. La noche siguiente, María tuvo sólo algunos episodios de sueño ligero; estaba vigilante, protectora y ansiosa de satisfacer las necesidades de la más preciosa de las criaturas terrestres. 

En los días siguientes, María aprendió a reconocer cuándo su bebé tenía necesidad de que lo meciera. Había tal sintonía entre ellos, que ella podía perfectamente adaptar el ritmo del balanceo a la demanda del bebé. Mientras lo mecía, María empezó a canturrear unas melodías a las que agregó algunas palabras. Como millones de madres, María había descubierto las canciones de cuna. Fue así como Jesús comenzó a aprender lo que es el movimiento y luego, el espacio. Fue así como Él comenzó a aprender lo que es el ritmo y luego, el tiempo. Estaba entrando progresivamente en la realidad espacio-temporal. Conforme Jesús creció, María empezó a introducir cada vez más palabras en sus canciones de cuna y así fue como Jesús aprendió su lengua materna. "

Referencias 

(1) Proto-Evangelio de Jacques 19.2 Citado en: JesúsJean Paul Roux. Fayard, París 1989, p100. 

(2) Jacob Lorber. L´enfance de Jesús ou l´évangile de Jacques. Capítulo 16 Editions Helios, Ginebra 1983. Título original : Die Jugend Jesu, Stuggart 1852. 

Extracto del Libro: La Cientificación del Amor. EL Amor y la Ciencia Capítulo 19. Hacia una convergencia Ciencias-Tradiciones. Tercer Interludio. pag. 121. Autor: Michel Odent Editorial Creavida. 1999 Facilitador: Grupo Renaciendo Mar del Plata.


Como Michel Odent, yo también creo que en la tradicional historia del nacimiento de Jesús está escondido un poderoso mensaje: el poder del parto mamífero para que el bebé pueda desarrollar todo su potencial de amar. Que durante 2000 años esta historia haya permanecido más o menos intacta no me parece una mera casualidad. Me parece importantísimo. Es como si se nos quisiera dar la clave de lo importante que es respetar el parto natural del ser humano, no renegar de nuestra condición de mamíferos y aceptarla con orgullo y humildad, para poder llegar a desarrollar todo nuestro potencia como seres humanos; como hijos de Dios, esto es, como hijos del AMOR.

Somos mamíferos. Necesitamos nacer y parir en la intimidad, la seguridad y el respeto. Necesitamos ser criados y criar piel con piel, en contacto estrecho, recibiendo y dando la leche humana de nuestros pechos. Así es como nació el mejor ser humano de la historia, el que vivió y murió por y para el AMOR. Así es como parió María, la mujer libre de pecado original, libre de la herida primal.

Y ahí está representada la diada que es la base de toda la humanidad: la madre y el/la hijo/a. 

A pesar de toda la manipulación y deformación que ha sufrido la historia y el mensaje de Jesús de Nazareth, la historia de su nacimiento sigue pasando de generación en generación mostrándonos como de un nacimiento mamífero nació el Dios del Amor.  

Os deseo de todo corazón unas Navidades rodeados y sumergidos en el AMOR. Que el AMOR fluya en vuestras vidas inundándolo todo para que os lleve de la mano hacia el renacimiento a través del cual recuperéis todo el potencial que nos es robado cuando nos imprimen en nuestra primera infancia la herida primal: el pecado original. 

viernes, 14 de diciembre de 2012

CONFLICTOS Y HUMILDAD


En el mundo hay gente que parece que tenga una capacidad innata para vivir en paz, para mediar en los conflictos y apaciguarlos, para crear una atmósfera relajada y agradable a su alrededor donde todos tienden a sacar lo mejor de sí mismos.

Pero también estamos los que, a la mínima llamita de discordia, estallamos como bombas atómicas, rezumamos agresividad por los cuatro costados, tiramos como toros enfurecidos, de frente y con los cuernos por delante, sin pensar en todo lo que arrollamos cuando nos lanzamos por el que, suponemos, es el camino de nuestra victoria.

Yo espero que pertenecer a un grupo u otro de personas no sea una cuestión innata - genética - sino más bien el resultado de un proceso de maduración y crecimiento que todos podemos culminar con éxito, sean los que sean nuestros antecedentes.

Porque a mí, desde luego, me queda mucho camino por recorrer para convertirme en una persona perteneciente al primer grupo, al de los pacificadores. Y es que ser una persona racional, tranquila y pacífica en los momentos tranquilos, sabemos más o menos todos. El problema es seguir siéndolo cuando estalla el conflicto. Entonces, muchos tendemos a sacar lo peor de nosotros mismos e, independientemente de tengamos o no la razón de nuestra parte, acabamos perdiéndola por el camino al defenderla; precisamente por la manera de defenderla.

En mi último  artículo los comentarios de uno o dos anónimos, no sé si son el mismo o son diferentes, han llamado mi atención sobre mi tendencia al ataque en mis últimos tiempos. Por una parte todos los artículos en contra de Estivill y, por la otra, el ataque frontal contra la revisora que tan desafortunadamente intentó mediar en el conflicto creado por aquel individuo que no soportaba a los niños. En su último comentario, anónimo me recordaba que tal vez esta señora sólo era una mujer, posiblemente madre, que intentaba hacer lo mejor posible su trabajo para poder llegar a fin de mes y que no tenía porqué ser la que pagara los platos rotos. Si yo escribo la carta a las SBB ¿podría estar poniendo en peligro su puesto de trabajo? Yo personalmente no lo creo, pero es cierto que me es difícil saber las consecuencias finales que tendría la carta para su vida profesional. Por lo tanto, reconozco que en este caso no vale la pena hacer hincapié en la revisora en sí. Aunque sí creo que debo denunciar los hechos, no tengo porqué identificar a esta mujer, arriesgándome a ponerla en un aprieto sin saber absolutamente nada de sus circunstancias personales. Tal vez sólo tuvo una mala idea en un mal día y ahora lo siente en el alma. Puedo defender mi posición, puedo llamar la atención de las SBB sobre la situación que yo quiero, pero sin perjudicar a nadie. En este caso con no especificar en que tren ocurrió o cuando ocurrió ya es suficiente para denunciar el hecho pero no dañar a la revisora.

Estos dos ejemplos de conflictos y los comentarios de anónimo me han traído a la memoria una anécdota que viví hace ya bastantes años, cuando era becaria predoctoral de investigación en el Hospital de Sant Pau en Barcelona. En aquella ocasión había ido a comer con un grupo de compañeros al comedor del personal. Como siempre, nos habíamos quitado las batas blancas con las que trabajábamos en el laboratorio, ya que no nos parecía higiénico comer con ellas. En aquella época el comedor estaba dividido en dos secciones: la de fumadores, siempre llena a rebosar; y la de no fumadores: casi siempre medio vacía. Aquel día la situación era la de siempre y cuando nos sentamos en la sección de no fumadores no tardamos en ser acompañados en la misma mesa por un grupo de médicos, de los cuales uno se puso a fumar. Yo, que tengo una intolerancia extrema frente al tabaco, no tardé ni dos segundos en saltar al ring, recordando al fumador, de no muy buenas maneras, que aquella era la sección libre de humo. Él, lejos de acobardarse, me dijo que aquel comedor era para el personal del hospital y que nosotros no debíamos comer allí, a lo que yo le respondí que éramos tan personal del hospital como él, sólo que comer con bata nos parecía una auténtica cochinada. La guerra ya estaba declarada y los ataques de uno al otro se sucedieron en un tono de voz cada vez más alto, hasta que el médico hizo referencia al hecho de que él nos estaba molestando. No recuerdo exactamente como, pero aquel comentario dio pié a la intervención de una de mis compañeras, Berta, becaria predoctoral como yo, que con un tono de voz suave pero firme, seria pero no agresiva dijo: "no nos molesta usted, nos molesta el humo de su tabaco".

Aquella frase cayó como un manto de nieve blanca sobre un bosque ardiendo, apaciguando los ánimos y dejando en evidencia la inutilidad de la actitud de los dos contrincantes. Él se sentó, apagó su cigarro y no volvió a fumar, y yo me quedé avergonzada por haber llevado tan mal aquel asunto, convirtiéndolo en un ataque personal y generando un conflicto que no llevaba a ninguna parte.

"No me molesta usted, me molesta el humo de su tabaco"

¿Cuantas veces nos olvidamos de la situación en si misma para atacar a la persona que, según creemos, está generando la situación? Yo continuamente. De esta manera no se acaba con el problema, sino que nos limitamos a herir a otro ser humano, al margen de todas las circunstancias que le habían puesto en esa posición. Y, de paso, el problema original que provocó el enfrentamiento suele quedar sin solución.

No se trata de dejar pasar todo en nombre de una falsa paz y cordialidad. No. Se trata de enfrentar las situaciones conflictivas centrando el ataque en la situación conflictiva, no en la persona que lo genera. De esta manera se da una oportunidad al otro de cambiar de actitud para cambiar la situación, colaborando activamente en generar unas nuevas condiciones aceptables para ambas partes. Por el contrario, cuando identificas la situación con la persona, parece que la única manera de acabar con el conflicto es "eliminando" a la persona que lo genera: o él/ella, o yo. Se crea así un conflicto paralelo, independiente del original, muy difícil de resolver ya que conlleva la derrota y humillación de una de las partes, en lugar de ofrecer una oportunidad para que ambos implicados se involucren en buscar una solución satisfactoria para todos, sin perder por ello "el honor" o la dignidad.

Estivill no es su método. Ni siquiera es sus libros. A mí me molestan su método y sus libros sobre el sueño infantil y es lo que ataco. Y lo hago desde la ciencia y la racionalidad, desde las emociones y los sentimientos. Estoy en mi derecho. No estoy de acuerdo ni con su método ni con su forma de presentarlo y defenderlo, y tengo razones muy bien fundamentadas para no estarlo. Pero no es el hombre Eduard Estivill al que estoy atacando, sino una teoría: uno de los puntos de vista de la pediatría del sueño infantil que él defiende. Si un día Estivill llega a la conclusión de que está equivocado, de que su posición no es la que más se ajusta a la realidad del sueño infantil y su actos se adaptan a su nueva percepción, no significa que ha retrocedido, se ha humillado o ha perdido. Significa que ha evolucionado. Por graves que puedan ser los errores que cometamos o cometan, siempre debemos tener y dar la oportunidad para que el cambio de actitud o de opinión  no se convierta en una humillante derrota, sino en una muestra de crecimiento y evolución. 

Porque todos sabemos lo difícil que es corregir una posición, incluso cuando somos conscientes de que no tenemos la razón de nuestra parte, sólo por la humillación que conlleva. Si sabemos que, tras corregir, en lugar de reconocimiento y comprensión, recibiremos el desprecio y la sorna de los demás, nos agarraremos a ella con uñas y dientes, sin ni siquiera plantearnos cambiarla, por muy justificada que esté la otra parte y por muy convencidos de nuestro error que, en el fondo, estemos nosotros.

A veces parece que nunca cometamos errores, especialmente cuando nos dedicamos a denunciar los errores de los demás.

Y todas estas reflexiones me han llevado a considerar la definición de humildad. Creo que acabo de darme cuenta de lo que realmente es:

Humildad es reconocernos en nuestro contrincante.

Por lo tanto, humildad no es bajar la cabeza ante las situaciones injustas o las posiciones erróneas, no, sino ser conscientes de que todos podemos cometer errores, ser injustos o no tener la verdad ni la razón de nuestro lado en un momento dado y, por lo tanto, debemos tratar de defender nuestra postura siempre desde el respeto a la persona que defiende la postura contraria porque, por mucho que sintamos y sepamos que tenemos la razón de nuestra parte, mañana o pasado, en otro conflicto, podemos no tenerla, y entonces querremos que el otro nos trate con ese mismo respeto, dándonos la oportunidad de corregir dignamente, sin humillarnos ni hacer "leña del árbol caído".


lunes, 10 de diciembre de 2012

CARTA ABIERTA A LA RED DE FERROCARRILES SUIZA (SBB)

Estimados señores de las SBB,

Me dirijo a ustedes con el fin de pedirles que, por favor, me informen detalladamente de las condiciones de uso de los vagones de primera clase normales, no esos especiales destinados a un ambiente tranquilo y silencioso que sé perfectamente que también existen, sino los que no tienen ninguna señalización en este sentido. 

Mi pregunta se debe a una muy desagradable experiencia que sufrimos mi familia (mi marido y 3 niños de 7, 5 y 3 años) y yo el pasado viernes en el tren que hacía el recorrido Basel- Zurich, con salida de Basel a las 20:07 horas. Experiencia que paso a relatarle a continuación.

Dado que en los vagones de segunda no encontramos cinco sitios libres juntos, decidimos sentarnos en primera, ya que mi marido disfruta de un abono anual para toda Suiza en esta categoría. Evidentemente, yo me proponía pagar la diferencia por el ascenso de clase en cuanto apareciera el revisor, como así hice. Mi hijo de 7 años tenía su billete infantil correspondiente. Los otros dos viajaban gratis siguiendo la normativa. 

Desgraciadamente, tuvimos la mala suerte de sentarnos al lado de un individuo que opinaba que los vagones de primera clase eran por defecto vagones silenciosos, como esos que tienen una señal especificando esta característica. Los razonamientos de mi marido no sirvieron para nada y dicho individuo estuvo amargándonos todo el viaje con sus despectivos e insultantes comentarios.

He de puntualizar que mis hijos en todo momento se comportaron acordemente con su condición de niños, sin hacer por ello nada censurable fuera de las normas normales de educación.  Ni gritaron, ni corrieron, ni saltaron, pero evidentemente hablaron, se movieron, bebieron agua, comieron las golosinas y los cacahuetes que Samichlaus acababa de regalarles (tampoco había ninguna señalización prohibiendo comer o beber), e interaccionaron continuamente entre ellos y con nosotros, sus padres. 

Cuando llegó el revisor, revisora en este caso, le pedí que me informara si en este vagón de primera los niños estaban permitidos, a lo que la revisora me confirmó lo que yo ya sabía: que por supuesto lo estaban. Entonces le pedí que por favor se lo explicara al individuo en cuestión. Él y la revisora intercambiaron varias palabras, tras lo cual ella le ofreció cambiarse a otro sitio más tranquilo. Él se negó, decidido a seguir amargándonos el viaje, como así hizo.

Pero lo peor de todo no fue el comportamiento de esta persona. Al fin y al cabo, desgraciadamente, adultos como él existen en todas partes y hay que vivir con ello. Lo peor, lo más humillante para mí y para mi familia, fue cuando la revisora apareció con una invitación para una bebida gratis para él. Le aseguro que su mirada de triunfo y su satisfacción al comprobar que las SBB le daban la razón se me clavaron como una espada. 

Ni que decir tiene que para nosotros ha quedado muy claro que las SBB, a través de su empleada, estaban premiando así la intolerancia y la mala educación de este individuo, a la vez que sutilmente nos informaban de que nuestros hijos no eran bien recibidos en ese vagón, a pesar de la normativa. 


Por lo tanto les ruego de todo corazón que me aclaren exactamente las condiciones en las que puedo viajar con mis hijos en sus trenes, porque no estoy dispuesta a pasar por una humillación semejante una segunda vez. Mis hijos no tienen porqué pedir perdón por ser niños. Si no somos bien recibidos en la primera clase de la SBB, viajaremos en nuestro coche o no viajaremos (ya que no me voy a meter con tres niños pequeños durante hora y media en un vagón de segunda arrebatado de gente, en el que ni siquiera puedo sentarme junto a mis tres hijos). Pero por favor, no nos digan una cosa y luego nos demuestren otra. 

Y remarco: mis hijos en ningún momento tuvieron un comportamiento incivilizado o mal educado, de hecho fue todo lo contrario y fue un auténtico milagro que, dada la atmósfera cargada de tensión que aquel personaje estaba creando, los niños no reaccionaran con más nerviosismo, ruido y movimiento. 

Si las SBB prefieren premiar el comportamiento mal educado, niño-fóbico e intolerante de un adulto, a la vez que humillan y castigan por ser lo que son a unos niños, yo entonces no tengo nada más que decir. Con no viajar en sus trenes, ya me vale. Pero desde luego esperaba un comportamiento diametralmente diferente de la red de ferrocarriles del país en el que creció y se educó la gran Alice Miller. Es una verdadera lástima porque, como bien dice una brillante periodista de la que tengo el honor de ser amiga: 

"Una sociedad "niño-fóbica", construida de espaldas a la infancia, donde los niños no tienen cabida en los hoteles, ni en los restaurantes, ni en los aviones, ni en los centros de trabajo, ni en nuestra habitación, ni en nuestras vidas... es una sociedad fascista y suicida." (Ileana Medina Hernandez)

Les saluda atentamente

María Berrozpe Martinez


Esta carta será debidamente traducida y mandada a la red de ferrocarriles suiza. Pues buena soy yo cuando me enfadan de verdad, y esta vez lo consiguieron.


lunes, 3 de diciembre de 2012

LA CIENCIA DEL SUEÑO INFANTIL




¿Os acordáis de que os hice una promesa?

¿Os acordáis de que os prometí demostrar que  estas palabras eran mentira?

"Las opiniones en contra de todo lo que nosotros enseñamos en los libros solo están en Internet. No hay un solo artículo científico ni una sola controversia y crítica en las sociedades y el mundo científico. No he inventado nada: mi mérito es saber poner en palabras sencillas lo que la ciencia ha ido descubriendo. Internet no es un foro científico: cualquiera pueda hacer de médico o de periodista. Mi actitud es siempre la misma: no entrar en controversia con esas opiniones".

Eduard Estivill El País 4/10/2011


"Supongo que recibió muchos elogios cuando apareció el primer libro del método Estivill… ¿algún reproche?

Las normas que explicamos son normas científicas. Y dentro del mundo científico no hay ningún reproche. Yo no he inventado nada, no soy ningún gurú, no tengo ninguna teoría. Simplemente explico lo que el mundo científico ha demostrado, que además son las mismas normas que aplica la Sociedad Americana del Sueño y la Sociedad Americana de Pediatría. En Internet, que es un foro que no es científico, puede opinar todo el mundo. Cada cual, evidentemente, dice lo que quiere. Pero como nosotros somos científicos, no hacemos ningún caso a los comentarios de Internet."

Eduard Estivill. La Vanguardia 07/05/2012.

Bueno, pues ya lo he hecho.

Hace siete meses, los autores al frente de El Blog Alternativo me pidieron un artículo de revisión de la literatura científica sobre el sueño infantil. Me daban hasta Septiembre. Como desde mi casa yo no podía acceder (gratuitamente) a la gran mayoría de la bibliografía que necesitaba (no era cuestión de arruinarme en el proyecto, teniendo en cuenta que a los particulares nos cobran unos 30 euros por artículo y que me tendría que leer unos 200 artículos),  le pedí a Gemma Herránz Sanchez-Cosgalla de Como Una Manada, con la que ya había colaborado en este sentido en alguna ocasión porque es investigadora en activo, que fuera coautora en este proyecto.  A pesar de que concilia (de verdad) vida laboral al 100% y crianza, lo que seguro le supone jornadas de 25 horas al día, me dijo que sí.

Y empezamos. Yo buscaba y escribía. Ella me mandaba artículos: los que yo le pedía y los que encontraba por su cuenta. Al principio el proyecto avanzó despacio, pero poco a poco empezó a tomar forma y, como esos bebés rollizos que nacen con más de cinco kilos de peso, se negó a mantenerse en un tamaño razonable para seguir siendo un artículo de un blog. Y se convirtió en un blog en sí mismo.

En septiembre pedí una prórroga porque el proyecto necesitaba más tiempo y a partir de ahí se convirtió en una obsesión que me ha tenido sentada al ordenador más de 8 horas al día, fines de semana incluidos. Desde los tiempos de mi tesis doctoral no me sentía así. Y las dos últimas semanas han sido de vértigo, con Gemma y yo  sumergidas de cabeza en los textos, añadiendo, corrigiendo, complementando, las dos unidas para sacar adelante esta rebelde criatura que se niega a mantenerse dentro de los límites en los que fue concebida. Ella quiere ser mucho más.

Esta noche Louma Sader  de Amor Maternal, le ha dado el toque final de belleza y elegancia que le corresponde y por fin os podemos presentar nuestra creación: Una revisión de la literatura científica sobre el sueño infantil con el potencial de estar siempre actualizada, además de abierta a vuestros comentarios y aportaciones. 

Hoy es el gran día de su lanzamiento y, como requiere la ocasión, la gran escritora y periodista Ileana Medina  Hernandez, del blog Tenemos Tetas, nos ha escrito la presentación al mundo de este pequeño gran proyecto. Os dejo con sus palabras:


"La irrupción de la ciencia en la cultura popular
tendrá unas consecuencias insospechadas en la vida cotidiana de la gente"
Eduard Punset 


Dos mujeres científicas, María Berrozpe, doctora en Ciencias Biológicas, y Gemma Herranz, doctora en Ciencia e Ingeniería de Materiales, aúnan su experiencia investigadora con su condición de madres y nos ofrecen una puesta a punto acerca de la realidad del sueño de los bebés humanos.

Cada familia actúa como mejor sabe o puede, pero estamos seguras de que la información de calidad es una herramienta indispensable para hacer una elección consciente sobre las alternativas más saludables y felices para nuestros hijos a corto y largo plazo, y para la convivencia familiar y social en su conjunto.

Los expertos que trabajan como prescriptores y divulgadores de salud: pediatras, médicos, matronas, psicólogos, orientadores,  educadores infantiles, periodistas, revistas y empresas editoriales... están éticamente obligados a mantenerse actualizados, a separar sus creencias personales de las evidencias científicas y por lo menos a reconocer las distintas aproximaciones que existen al respecto y sus correspondientes sustentos empíricos, científicos y/o culturales.

Con este estudio comparativo y su exhaustiva revisión bibliográfica -publicado en formato blog de modo que pueda actualizarse periódicamente y ser accesible a todo el mundo- las autoras pretenden contribuir a que tanto padres y madres como profesionales de la salud y la pedagogía, tengamos acceso fácil pero serio a la información relacionada con este tema, y podamos comentar, aportar, difundir…  y finalmente comprender entre todos de qué se trata el “problema” del sueño con nuestros niños.

Estamos de enhorabuena.

Y sin más preámbulos os animo a conocer:



jueves, 22 de noviembre de 2012

¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!

https://fbcdn-sphotos-a-a.akamaihd.net/hphotos-ak-ash3/65323_441144069279806_610273090_n.jpg

(Nota: la foto resulta tan dura que no soporto verla constantemente aquí. Disculpadme. Os pongo el enlace para que entendáis el origen de este post y la veáis si queréis. Os advierto que es terrible. Creo que es necesario que todos nos enfrentemos a esta realidad y dejemos de ignorarla para que pongamos nuestro granito de arena, que seguro todos podemos poner uno, para que esto nunca ocurra. NUNCA MÁS.)

¿Que pasa mamá? (¿Por qué lloras delante del ordenador?)

Porque el niño ha muerto, hijo, y los niños no deberían morir

¿Por qué ha muerto?

Porque tiraron una bomba en su casa, la casa se hundió y lo aplastó. Es una guerra. En las guerras muere gente, mueren niños. Y los niños no deberían morir nunca.

¿Por qué?

Porque tenéis toda la vida por delante y sois inocentes de todo

¡Quítalo mamá! Quita la foto de ahí para que no llores

Es que aunque la quite esto no habrá dejado de ocurrir hijo.

Me gustaría poder decirle que puedo "quitar" estos hechos. Me gustaría poder decirle que puedo hacer que esto no ocurra nunca, jamás. Pero no puedo. 

¡Maldita sea! 

¡No puedo!


jueves, 25 de octubre de 2012

LA METIÓ HASTA LA INGLE, MI QUERIDO DOCTOR ESTIVILL


Imagen tomada de El País
Pues sí. Y mirad que no quería dedicar tiempo a escribir sobre ello, pero es que ¿Quién se calla ante semejante despropósito?

Así que me vais a permitir que deje descansando un concienzudo trabajo al que estoy dedicando muchas, pero que muchas, horas las últimas semanas y que será algo mucho más efectivo contra la manipulación y las mentiras que este breve pero placentero pataleo que le dedico a mi, ya hasta querido (que se le va a hacer), Estivill.

Y es que es seguro que todos vosotros ya habréis leído aquella entrevista en El País, donde Estivill escribió que su método estaba diseñado para niños mayores de 3 años. Y también es seguro que fuisteis testigos de como la red "se colapsó" de artículos y respuestas reaccionando a semejante declaración. Declaración que nos tomamos como un gigantesco paso atrás de Goliat.

Pero no.

Por lo que parece (¡Ay, ay, ay!) sólo se trató de un "lapsus". Nuestro doctor se equivocó y cambió meses por años. Menuda metedura de pata. Así que, silenciosamente, ha cambiado la respuesta original que actualmente podemos leer así:

"He leído el libro "Duérmete niño", y tengo la duda de a qué edad se debe empezar a aplicar el método que propone. En un recién nacido con lactancia materna a demanda, ¿cómo es posible conjugarla con el método?

Recientemente hemos publicado el libro 'A dormir', que es la actualización de los conocimientos sobre el sueño de los niños. En él, explicamos unas normas para enseñar a dormir a los niños correctamente respetando la lactancia materna, de hecho los estudios científicos que hemos publicado en la revista española de pediatría han sido realizados en niños con lactancia materna a demanda. En el cerebro de los niños existe un grupo de células que es nuestro reloj biológico. Es el que nos indica que hemos de dormir de noche y estar despiertos de día. Como otras estructuras del cerebro de los niños, este reloj biológico es inmaduro al nacer. Por esto los niños duermen a trocitos y no pueden dormir de un tirón las horas nocturnas hasta los seis meses de edad. Las normas que explicábamos en 'Duermete niño' eran para los niños a partir de los tres meses que tenían el denominado 'insomnio infantil por hábitos incorrectos'. Estas norma no pueden ser aplicadas en los niños más pequeños por esta inmadurez de su reloj biológico. Hay que realizar otras rutinas respetando la lactancia materna a demanda para ir enseñando a este reloj biológico a sincronizarse con el medio ambiente y así llegar de seis meses con un sueño nocturno adecuado de unas once horas y tres siestas diurnas: una después del desayuno, una después de la comida y una después de la merienda. En nuestro libro 'A dormir' explicamos estos nuevos conocimientos científicos y damos las pautas adecuadas para que el niño, siguiendo la lactancia a demanda, pueda ir estructurando adecuadamente su sueño."

Ahora el doctor Estivill ya nos puede acusar a sus detractores de no saber ni leer, ya que no ha quedado prueba escrita de su "lapsus" anterior, al menos si nadie ha tenido la genial idea de hacer una captura de pantalla hace unas semanas, cuando lucía con todo su esplendor la respuesta original.

También parece evidente que todo se trató de un pequeño lapsus, ¿quién no lo tiene?, al cambiar dos palabras: meses por años. Además, y todo sea dicho, a mí el texto me parece ahora más coherente, después de haberme pasado los dos últimos meses buscando y  leyendo la bibliografía científica que hay sobre el tema.

Peeeeeerooooo....... Hay un pequeño detalle, pequeñísimo detalle si se quiere, que a mí me hace sospechar que el doctor Estivill no tiene tan claras las cosas en cuanto a asuntos de edades se trata. Que su lapsus no fue tal, y que ese cambio de meses por años es un chapucero borrón al notar su error. Este detalle es precisamente esta frase que he resaltado en el texto anterior:

"Las normas que explicábamos en 'Duermete niño' eran para los niños a partir de los tres meses que tenían el denominado 'insomnio infantil por hábitos incorrectos'"

Pues no puede ser, porque tanto en la  Clasificación Internacional de los desórdenes del Sueño -2 (ICSD-2), como en todos los artículos que he leído sobre el tema, se dice que el diagnóstico de "Insomnio infantil por hábitos incorrectos" no se da antes de los 6 meses, dado el natural desarrollo del sueño en el bebé. Por poner un ejemplo os cito textualmente a la doctora  Meltzer (Meltzer LJ. Clinical management of behavioral insomnia of chilhood: treatment of bedtime problems and night wakings in young children. Behavioral sleep medicine 2010; 8: 172-189)

"......because the ability to "sleep through the night " develops between 3 and 6 months, a diagnosis of BIC-SOA is not appropriated before 6 months of age."

"....debido a que la habilidad de dormir toda la noche se desarrolla entre los 3 y los 6 meses, un diagnóstico de BIC-SOA no es apropiado antes de los 6 meses"

BIC-SOA son las siglas de "Behavioral insomnia os chilhood" (BIC) tipo "Sleep On set association disorder" (SOA), o sea,  lo que en español correspondería al "Insomnio infantil por hábitos incorrectos" debido a "desorden por asociaciones  para el principio del sueño". Y es que el BIC tiene otras dos manifestaciones clínicas, en las que no voy a entrar ahora en detalle (todo se andará), pero que tampoco se presentan en bebés menores de 6 meses. La doctora Meltzer nos informa en su revisión que ocurren generalmente en niños en edad preescolar y escolar, por lo que no son aplicables a bebés menores de 6 meses.

La Clasificación Internacional de los desórdenes del Sueño -2 (ICSD-2) dice textualmente:

"Because children are not expected to sleep through the night with regularity until they are three to six months of age, six months is a reasonable age to first consider this disorder, unless the sleeplessness is very marked at early age."

"Como no esperamos que los niños duerman con regularidad toda la noche hasta que tengan de 3 a 6 meses de edad, 6 meses es una edad razonable a partir de la cual considerar este desorden, a excepción de que la falta de sueño sea muy marcada antes de esta edad"

Puedo imaginarme que la última frase de este párrafo de la ICSD-2 le servirá al doctor Estivill para agarrarse con uñas y dientes y salvar sus declaraciones. Pero, francamente ¿Cuantos bebés sufrirán tal falta de sueño como para considerar, excepcionalmente, que sufren este desorden antes de los 6 meses? ¿Será que el "Duérmete niño" está dirigido a estos bebés que en el fondo son sólo una excepción? Pues algo hemos entendido mal nosotros, ignorantes madres y padres, porque del librito en cuestión se han vendido millones de ejemplares y se ha aplicado a todo tipo de niños, siguieran o no el restrictivo criterio para diagnosticar un verdadero BIC.

Que no, doctor Estivill, que no cuela. Que se le ha visto el plumero y un borroncito de nada no nos va a engañar.

Y ahora yo sigo con mi proyecto de desenmacarimiento a base de información y formación porque no hay nada como ambas cosas para evitar la manipulación y las mentiras.

En breve os lo presentaré

¡Hasta la vista amigos!


viernes, 14 de septiembre de 2012

LA IGNORANCIA ES MUY, PERO QUE MUY, VALIENTE..... Y PELIGROSA

O al menos eso pensé yo cuando hace un par de días era testigo de una batalla internauta entre la autora de un artículo publicado en la web "Vida lúcida" - artículo que afortunadamente ya ha sido sacado de circulación - en el cual siguiendo a unas críticas bastante razonables a la leche de fórmula se encontraban unas cuantas peligrosas recetas para alimentar lactantes de manera "natural", "ecológica" y "orgánica". 

No voy a repetir aquí ni la multitud de sandeces ahí expuestas, ni las razonables y muy bien documentadas respuestas de diferentes especialistas en lactancia materna como Alba Padró (IBCLC), el Comité de lactancia materna de la AEPED, el doctor José María Paricio, y el doctor Adolfo Gomez Papí, (estos tres últimos a través de  Por un parto respetado) ya que todas ellas las podéis encontrar en los enlaces adjuntos. También os recomiendo leer, como no, los dos post escritos especialmente para la ocasión por nuestra reverenciada Lady Vaga (1, 2), más que nada para que cambiéis el mal cuerpo que deja todo este asunto por una sana carcajada de alivio, al saber que semejantes barbaridades fueron cortadas de raíz por todas las personas antes mencionadas y muchas más, que escandalizadas y enfadadas se dedicaron durante varias horas a tratar de informar a la inspirada escritora (bastante cabezota por cierto ya que no había manera de que bajara del burro y llegó a mostrarse sumamente desagradable con nuestra querida Alba, de todas conocida por su labor a favor y en defensa de la lactancia).

Y, visto lo acontecido, me gustaría hacer una reflexión sobre lo que ha pasado, que no es sino una pequeña muestra de lo que supone la oportunidad que internet nos ofrece de dar y recibir información, al mundo y del mundo, sin filtros de por medio. Hoy cualquiera puede escribir lo que le parezca y su obra podrá ser expuesta para el resto de la humanidad en cuanto lo cuelgue en donde quiera o pueda.

Y esto, que indudablemente tiene muchos pros, también tiene importantes contras. Se acabaron los tiempos en los que unos filtros, más o menos objetivos, apolíticos, científicos o neutrales, decidían lo que leeríamos. Ahora todo está al al alcance de todos. Y así, al lado de la obra de maravillosos y verdaderos especialistas y de publicaciones de altísima calidad en todos los sentidos, nos encontramos verdaderas bazofias llenas de mentiras, imprecisiones, fantasías y, sobretodo cuando a salud se refiere, peligrosas pseudo teorías científicas que se venden con convicción pero sin ninguna base seria que las sostenga.

Así que se acabó el papel de relajado y tranquilo lector que se traga todo lo que lee porque está seguro de que si lo está leyendo es porque otros han comprobado la veracidad de la información. Para bien o para mal ahora nos llegará a nuestra retina de todo. Y ha llegado la hora de afilar nuestro sentido crítico, de informarnos y actuar nosotros solitos de filtro. Se acabó la comodidad.

Personalmente lo tengo muy claro: no me creo nada que me intenten hacer creer como un acto de fe. Si un post hace referencia a un artículo científico, quiero la referencia para comprobar por mi misma el trabajo original, su calidad, la revista donde se publica, sus autores, sus métodos y sus resultados desnudos. No me sirve de nada que me digan que tal o cual receta o ideología o hipótesis o teoría la apoya el gran fulanito/a de tal, si no conozco al tal fulanito/a y no tengo claras referencias de él/ella (entre otras cosas su formación, experiencia y publicaciones). A veces, el simple método de exigir claramente las fuentes originales de donde en teoría se saca la información expuesta, es suficiente para desenmascarar a los valientes ignorantes que, como es el caso, van difundiendo peligrosas ideas sobre la salud del prójimo.

La situación actual no es nada fácil pero, sinceramente, es extraordinariamente estimulante. Me siento ante esta pequeña máquina de apenas un par de kilos y tengo el mundo expuesto ante mí, con sus ideas brillantes, sus locuras, sus majestuosidades y sus miserias. Cada día, al encender el ordenador, se abre ante cada uno de nosotros una enorme ventana de posibilidades cuyo manejo requiere que asumamos la enorme responsabilidad de informarnos para poder discernir el diamante de la burda porquería (que desgraciadamente abunda).

Lo que ha ocurrido con el post de Vida Lúcida ha sido muy interesante. Un artículo lleno de falsedades y peligroso para la vida de los lactantes ha sido fulminantemente atacado con el resultado de que tuvo que ser retirado. Esto es bueno, muy bueno. Con una buena dosis de  información y educación, además de un poco de suerte para que la información falsa haya caído a tiempo en manos de las personas que la pudieron rebatir con autoridad, la realidad ha acabado por imponerse. Por desgracia esto no siempre es así, y por la red siguen colgados infinidad de posts y artículos tan llenos inexactitudes y falsedades que cualquier parecido con la realidad es pura casualidad.

Así que todos mucho ojo. Contrastar, profundizar, analizar, consultar a especialistas y hasta denunciar si se hace necesario, es de obligación para todos los que cada día nos sumergimos en la web buscando la información que nos interesa para nuestras vidas.

Prohibido ser ingenuo, ignorante y crédulo. Nos llegó la mayoría de edad.




miércoles, 8 de agosto de 2012

ARTEFACTOS PATRIARCALES: LA ESCLAVITUD DE LA TETA FRENTE A LA LIBERTAD DE LA MUJER CASTRADA.

¡Ya estamos!

Esta mañana me he levantado prontito y al abrir el FB me he encontrado un nuevo post de Jesusa Ricoy en contestación a un artículo de El País escrito por la psicóloga Gloria Hurtado. No me he podido resistir a la mala idea de seguir el enlace que me proporcionaba Jesusa y que me ha llevado al artículo en cuestión. Mala manera de comenzar el día.


Ayer ya tuve un tropezón al acabarlo, cuando un post de Alba Padró me llevo a  otra "joya" literaria antilactancia escrita por Adriana Abenia, actriz y presentadora. 


Ambos escritos pueden enmarcarse dentro de todas esas reacciones inútiles para crear polémica sobre un tema que no la admite (1), pero mientras que Adriana Albenia es una atriz-presentadora sin la menor autoridad en este tema, lo que le da cierta libertad para escribir todas las tonterías que se le pasen por la cabeza, Gloria Hurtado es Psicóloga y feminista, lo que convierte en un gravísimo ataque a la lactancia y la maternidad frases como: 


La campaña prolactancia es muy importante, ni mas faltaba, pero no se puede ‘invisibilizar’ a la mujer madre para ponerla ‘al servicio’ de su hijo, ni desconocer el mundo psicológico donde la dependencia de un hijo a través de la lactancia hasta los dos años puede causar problemas insospechados."


"Tener un hijo no puede convertirse en una esclavitud donde la cultura patriarcal la ‘obliga’ a olvidarse de sí misma para que su hijo ‘la use’ cada que se le antoje. La lactancia impuesta es, psicológicamente, uno de los factores que más rechazo causa porque la maternidad vuelve a ser la cadena con la que se ‘detiene’ el mundo femenino. ¡Un hijo no puede ‘secuestrar’ a su madre a través de la lactancia!"


"¿Ayuda esa actitud a la lactancia? Qué injusta y patriarcal me suena la campaña prolactancia sin tener en cuenta a la mujer, su deseo, su necesidad, su ilusión y su propia vida. Si se piensa que un hijo es el rey de la casa y que todo gire en torno a él, ¿no fomentamos acaso la cultura de niños y adolescentes ‘igualados’ donde sus padres y el mundo ‘les deben’ porque siempre se satisfizo todos sus deseos? No sólo nos ‘alimentamos’ de leche materna. También el ánimo, la actitud y el respeto por la mujer-madre, se convierten en saludables vitaminas para el crecimiento integral."


¿Invisivilizar a la madre para ponerla al servicio de su hijo? ¿Que la cultura patriarcal - esta es especialmente impresionante - OBLIGA a la mujer a olvidarse de sí misma "para que su hijo la use"? ¿Que la campaña pro-lactancia es PATRIARCAL porque no tiene en cuenta EL DESEO de la mujer?


Me he quedado absolutamente impresionada. Todo el artículo se limita a un sólo concepto: la mujer esclava porque se ve obligada a amamantar por esos pediatras (hombres) tan patriarcales al "señor" "amo" y "opresor" que es su hijo. Que manera de tergiversarlo todo. Que manera de no entender NADA. Que manera de dañar, vapulear, ignorar y PATRIARCALIZAR nuestra sexualidad femenina. Que manera de venderse al patriarcado y contribuir a nuestra castración. 


No sé si será posible hacerle entender a la señora psicóloga Gloria Hurtado, y a todas las Glorias Hurtado y Adrianas Albenia que pululan por periódicos y revistas, que la lactancia es parte de nuestra sexualidad y por lo tanto nadie puede obligarnos a amamantar, de la misma manera que nadie puede obligarnos a tener un hijo o tener una relación coital. Pero, por eso mismo, es algo a lo que nosotras y nuestros hijos TENEMOS DERECHO. Un derecho que actualmente tenemos que defender con uñas y dientes PORQUE EL PATRIARCADO NOS LO HA ROBADO. 


El patriarcado, señora Gloria Hurtado, no es que nos esté obligando ahora a amamantar, no, sino que nos está obligando a maternar en unas condiciones en las que es imposible desarrollar nuestra sexualidad maternal. El patriarcado, señora Gloria Hurtado,  ha matado a la madre. No lo digo yo. Lo dice la gran Casilda Rodrigañez que no tengo ni idea de que licenciatura o doctorado tiene (o si tiene alguno) pero en la que he descubierto una lucidez, una genialidad, un realismo y un capacidad de ver, comprender y analizar que me han llenado de confianza y pura felicidad al poner palabras a mis sentimientos y deseos. 


Todo el artículo de la psicóloga está sumergido en el patriarcado: madre "al servicio" del niño, madre "esclavizada", madre "obligada", mujer "secuestrada".... todos conceptos de dominio, poder, servidumbre y dominación. ¡Patriarcado puro y duro!


¿Como hacer entender a estas mujeres castradas que la sexualidad maternal existe? ¿Como hacerles entender que les han robado una parte de sí mismas, a ellas y a sus hijos? ¿Como hacerles entender que la entrega al ser amado no es ni servidumbre ni sacrifico y que es mutua? ¿Como hacerles entender que el deseo maternal satisfecho es puro placer para la madre y para la criatura? ¿Como hacerles entender que una de las herramientas más potente del patriarcado para establecer su domino ha sido precisamente la castración de la sexualidad maternal?


¿Pueden, por favor, dejad de hablar de esclavitudes, secuestros, obligaciones y servidumbres y pasad directamente a trabajar para conseguir unas condiciones donde las mujeres decidamos libremente ser o no madres y, las que decidimos ser madres, podamos serlo y ejercerlo PLENAMENTE en una sociedad que reconozca y respete nuestra sexualidad y nuestro deseo maternal?


A todas/todos estas/estos periodistas, psicólogos y psicólogas, pediatras, psiquiatras y hasta actrices, actores o presentadores de radio y televisión, que tan interesados están en "liberarnos" atacando la lactancia materna e ignorando nuestra sexualidad maternal: ¿Les importaría dar de una vez un paso hacia adelante para salir del debate inútil que no lleva a ningún sitio y así conseguir avanzar en la dirección que todos necesitamos?







Precisamente y hablando sobre sensualidad y placer os recomiendo leer el último post de Ser Mamás: "Lactancia: la otra liberación"


Y, justo hoy, Ileana de Tenemos Tetas ha publicado un post  que llevo esperando desde hace tiempo, al que  tenía muchas ganas y que enlaza perfectamente con este post mío de hoy: "Por qué el método Estivill tiene adeptos" ¡No os lo perdáis!

Y por supuesto, a nuestras queridas Dra Pastelina y Lady Vaga se lo han puesto en bandeja de plata. Si queréis reíros con ganas os invito a leer sus últimos post: "Hacer el amor con equilibrio" y "De tetas, fluidos y derrapes mentales".

lunes, 16 de julio de 2012

AMANDO...



"Amaros los unos a los otros como yo os he amado", dijo ese  gran ser - humano y/o Dios, eso a mí no me importa demasiado - que cambió el mundo con su nacimiento. 


2000 años después parece que no le hemos hecho mucho caso, más bien al contrario, pero de vez en cuando ocurren cosas y la gente saca de su corazón esa capacidad de amar a los demás que parece que tengamos tan escondida.


Estos últimos días la blogosfera maternal me ha mostrado un ejemplo de Amor precioso. Todo ha llegado de la mano de Alba Padrós y en su blog podéis leer lo ocurrido. Así, en pocas palabras, una mujer, madre de una criatura de un mes, fue atropellada en Barcelona cuando se dirigía a una reunión de su grupo de lactancia ALBA. Allí mismo, en el lugar del accidente, pide a sus compañeras del grupo que amamanten a su niña. Y a partir de ahí, contra viento y marea, Alba y sus compañeras organizan la recogida de leche materna necesaria para alimentar a la pequeña hasta que su madre esté en condiciones de continuar con la lactancia. La respuesta ha sido impresionante. 


En unos minutos un grupo de mujeres se organizan para cuidar y arropar a madre e hija, consiguiendo leche suficiente para la pequeña y vaciando los pechos de su madre para evitarle complicaciones y mantener la producción. 


En unas pocas horas el mensaje pidiendo leche vuela incluso fuera de Barcelona y el arcón refrigerador de Alba rebosa. La respuesta es inmensa, impresionante, y Alba da las gracias repetidamente en su muro de Facebook. El marido de la mujer atropellada también escribe una carta agradeciendo a todas las madres por la donación de lo mejor que tienen: su leche. 


Os confieso que, a pesar de que conozco las recomendaciones de la OMS sobre las prioridades a la hora de alimentar a un lactante (página 10, punto 18 del enlace) y de que soy monitora de la Liga de la Leche, no estaba convencida de que lo mejor para el bebé fuera alimentarse de leche de mujeres que no eran su madre, algunas tal vez desconocidas,  y que no había pasado por los procesos de esterilización por los que pasa en un banco de leche oficial. Contacté con Alba porque me interesaba mucho saber las razones que le llevaban a organizar toda la recogida de leche humana y lo cierto es que, lo confieso, le había infravalorado: La bebé no estaba recibiendo leche donada sin ton ni son, sino leche perfectamente conocida y controlada. Las madres que la alimentaron directamente eran amigas cercanas y de plena confianza de la accidentada. La leche de madres "desconocidas" sería esterilizada convenientemente, a pesar de que todas eran mujeres que habían parido con Inma Marcos y, por lo tanto, perfectamente conocidas por esta gran comadrona. 


En fin, que todo esto me ha hecho reflexionar mucho y me ha llegado al corazón. Mucha gente, muchísima, no entenderá en absoluto tanto revuelo pudiendo darle a la niña leche adaptada durante unas semanas y pensará que, que barbaridad, que como se complican la vida estas "talibanas de la teta". 


Pero lo cierto es que todo ha sido un precioso e inmenso ejemplo de Amor. En una sociedad que ha olvidado la importancia de la lactancia materna, que mayoritariamente cree que la leche de vaca adaptada "es lo mismo", cerrando los ojos y quitando importancia a las evidencias científicas que cada día descubren hasta que punto no lo es, un grupo de mujeres ha abandonado su rutina diaria para dedicarle a esta madre y su bebé un poco de su tiempo y de su cuerpo, respetando así el deseo de que su hija siguiera siendo alimentada con leche humana. 


Así que la pequeña sigue recibiendo leche materna hasta que su madre se recupere, la madre se enfrenta a la dura recuperación que le espera con la certeza de que su hija recibe lo que necesita y de que ella y su familia no se enfrentan solos a esta tragedia; un grupo de mujeres asumen su responsabilidad por esta niña como parte de la comunidad a la que pertenecen, al margen de instituciones y burocracias, recordándonos el inmenso poder que tenemos cuando asumimos nuestro verdadero papel; y todos los demás aprendemos que los actos inspirados y basados en el Amor a los demás son grandes, majestuosos, esperanzadores y sanadores. 


En una época de crisis, insultos, disparates, faltas de respeto y  pérdida absoluta de confianza en los que deberían servir a la sociedad pero están demostrando claramente que sólo se sirven de ella, la verdadera humanidad brilla aquí y allá, iluminada por las buenas personas que día a día viven mirando alrededor y tendiendo lazos de Amor con sus actos cotidianos. 


Gracias Alba, a ti y a todas las que estáis haciendo posible que la pequeña siga recibiendo leche humana, porque, al margen del objetivo concreto e inicial de vuestra acción, nos estáis mostrando el verdadero camino a seguir para todos. 

viernes, 6 de julio de 2012

INSOMNIO ADULTO POR HÁBITOS INCORRECTOS


Estos últimos días estoy teniendo el enorme placer de profundizar en esa bibliografía tan amplia, importante y misteriosa, citada por nuestro admirado Dr Estivill en varias de sus últimas entrevistas. Y digo misteriosa porque en ninguna de dichas entrevistas he conseguido leer las citas con los datos necesarios para localizar los artículos, pero una tiene sus recursos y al final todo se consigue.

Por eso ayer pude deleitarme con uno de sus artículos que más me picaba la curiosidad. Me refiero al siguiente (yo si que voy a daros todos los datos ;o)):

Estivil E. Insomnio infantil por hábitos incorrectos. Revista de Neurología 2000; 30 (2): 188-191

Conseguir este artículo me ha traído un tanto de cabeza porque aunque en él Estivill está describiendo esa supuesta patología en la que basará todo su método, la revista no es de las más conocidas y populares del sector en el ámbito internacional, así que he necesitado del favor de una buena amiga virtual para conseguirlo. 

El artículo en sí ha sido bastante decepcionante porque me esperaba una descripción rigurosa de esta nueva "enfermedad" pero me he encontrado prácticamente lo mismo que se puede leer en muchos medios de divulgación no científica donde Estivill habla de su método. A pesar de todo he obtenido algunos datos interesantes. 

En primer lugar, Estivill define esta patología como el insomnio que sufren los niños como causa de una deficiente adquisición de lo que el denomina el hábito del sueño:

"Existe una distorsión y una desestructuración por asociaciones inadecuadas que el niño hace con su sueño, normalmente debidas a los numerosos cambios realizados por los padres para intentar que el niño se duerma"

O sea, el niño quiere dormir acompañado y reclama a sus padres, a ciertas edades especialmente a su madre. Esta presencia suele estar relacionada con algún "acto" como coger en brazos o amamantar o, más tarde, leer cuentos o tomar un vaso de agua , yo creo que más que nada porque los adultos no sabemos simplemente "estar" y parece que siempre tenemos que hacer algo para dar una razón a nuestra presencia, por lo que el niño se agarra desesperado a darnos razones para que nos quedemos. Como el niño no se duerme sin estas acciones, aunque lo que realmente ocurre es que el niño no se duerme sin asegurarse de que sus padres se mantienen ahí a su lado, queda establecido que sufre insomnio. 

Estivill opina que en nuestro ambiente lo correcto es que: 

"... un niño de 6-7 meses debe iniciar el sueño sólo, sin llanto, con una duración de, al menos, 11-12 horas seguidas y sin despertares que interrumpan el mismo. Puede utilizar un muñeco de peluche como "amigo acompañante" (objeto transicional), debe dormir en su cuna y con la luz apagada"

Aunque, curiosamente, también admite que:

"Los niños pueden aprender a dormir solos, acompañados por los padres, en el sofá, en su cama, en la de los padres etc."

Quiero concretar que cuando dice que "pueden aprender a dormir", se refiere que pueden aprender el  hábito de dormir de una manera determinada (solos, acompañados, en la cuna o en la cama familiar), porque es evidente que, lo que se dice dormir, todos los niños saben y lo que sí aprenden es un hábito, como muy bien explica el mismo Estivill en su artículo. Por lo tanto, el hábito de dormir acompañado es incorrecto y el de dormir solo es correcto, aunque eso sólo ocurra en "nuestro ambiente". Para mí es evidente que con estas palabras Estivill está admitiendo que la forma en la que quiere obligar a dormir a nuestros hijos tiene unas bases absolutamente culturales e independientes de la medicina o de nuestra biología, algo de lo que los etnopediátras y antropólogos vienen informándonos desde hace ya tiempo. Y a pesar de ello él está convencido, e intenta convencernos, de que los niños que no duermen así tienen una patología llamada "insomnio". Yo no sé, se me debe de estar escapando algo porque todo esto me parece una auténtica barbaridad. 

Pero evidentemente estivill no está solo. La Clasificación Internacional de los desórdenes del Sueño -2 (ICSD-2), publicada en el año 2005, añadió esta patología, llamada en inglés "Behavioral insomnia of childhood" (BIC). Ya en su versión anterior publicada en el 2001 y que se encuentra gratuitamente en internet,  (The International Classification of Sleep Disorders, Revised) ya podemos encontrar  la definición de las presentaciones clínicas del BIC por separado:


* El llamado "Sleep-Onset Association Disorder", o también "Inappropiate sleep-onset associations" , (SOA),  y que podría ser traducido al castellano como "desorden del inicio del sueño por asociaciones inapropiadas". Citando el ICSD textualmente:

"....ocurre cuando existe un comienzo del sueño defectuoso debido a la ausencia de ciertos objetos o circunstancias y es principalmente un problema de la niñez. El sueño es normal en ciertas condiciones pero, en ausencia de las mismas, la transición de la vigilia al sueño, tanto al comienzo de la noche como tras los despertares nocturnos, se ve retrasada. Los adultos también pueden tener este desorden, afectándoles sólo al inicio de la noche. En niños, el número de despertares nocturnos puede parecer excesivo para los cuidadores, aunque su frecuencia es normal. Cuando se restablecen las condiciones adecuadas, se vuelven a dormir rápidamente; el problema es que las condiciones asociadas necesarias para el inicio del sueño suelen implicar la presencia y participación del cuidador."

* El  "Limit-setting sleep disorder" , en castellano "Desorden de establecimiento de límites" .

Es un desorden principalmente de la infancia que se caracteriza por una aplicación inadecuada por el cuidador de las horas de ir a dormir, por lo que el paciente retrasa o rehusa ir a dormir a la hora correcta."


En este documento también podemos leer algo interesantísimo sobre el SOA, teniendo en cuenta las amenazas que Estivill nos lanza a los irresponsables padres que no queremos enseñar a nuestros hijos hábitos correctos:

"Sin tratamiento su curso  es variable. En bebés puede resolverse espontáneamente. Con frecuencia, de todas formas, los síntomas perduran hasta la edad de tres o cuatro años, cuando mamar, tomar biberón o chupetes, ser acunados o llevados en brazos disminuye marcadamente. los rituales de irse a la cama también cambian (e.g., contar cuentos reemplaza a acunar). Ocasionalmente, los síntomas pueden perdurar hasta que el niño es más mayor, especialmente si el niño comparte cama con sus padres, por lo  menos durante la transición desde la cuna a la cama compartida. Aunque nada sugiere que los niños con este problema sean más propensos a desarrollar algún tipo de insomnio como adultos, la incidencia de estos resultados no es conocida. De la misma manera no se sabe si el tratamiento en la infancia altera la frecuencia de los problemas de sueño en el adulto." 

Vaya, va a ser que no está en absoluto demostrado que estemos condenando a nuestros hijos a una vida de insomnio y desórdenes del sueño. Menos mal. 

También nos dicen que desde los seis meses a los tres años (antes consideran normal los despertares nocturnos) presentan este desorden entre un 15% a un 20%. ¡Madre mía, menuda epidemia! Tal vez tengan que replantearse esta ventana de edades y reconsiderar lo que presuponen "normal". Después la frecuencia disminuye marcadamente, menos mal. El desorden es relativamente raro en adultos. 

Es esta última afirmación la que me hizo replantearme todo el concepto ¿ Realmente los adultos no tenemos ninguna asociación necesaria para empezar a dormir?  ¡Por supuesto que las tenemos! Quién no necesita oscuridad, necesita silencio o ambas cosas, e incluso hay quien necesita a su pareja, cuando no la almohada de toda la vida o su propio colchón. Así que lo siento, pero me parece que asociaciones tenemos todos y que todo se limita a lo que en "nuestro ambiente" se considera asociación correcta o incorrecta, aceptable o "inaceptable". 

O sea, tal y como yo lo entiendo, en nuestra sociedad occidental la necesidad primal del niño de disfrutar de una serie de circunstancias para iniciar el sueño - como son la presencia de un adulto y ser acunado, amamantado o sostenido -  se considera un "desorden" por "hábitos incorrectos", mientras que la presencia de otras - como la oscuridad, el silencio, el muñequito Pepito o el chupete - no.

Muy científico.

Y ahora que me expliquen porque unas circunstancias definen una patología o desorden, como quieran llamarlo, y otras no.

Porque basándome en todo esto yo llego a la conclusión de que tengo "Insomnio Adulto por Hábitos Incorrectos". Si señor. Ahora mismo os lo explico.

Resulta que mis padres me "spockerizaron". Sí, sí; el doctor Spock, a pesar de ser un avanzado para la época que le tocó vivir, no puede evitar ser un hijo de su tiempo - todavía faltaban varias décadas para John McKenna, Margot Sunderland, Rosa Jové o Carlos Gonzalez -  y recomendaba, o más bien exigía, que los bebés a partir de los tres meses tenían ya que dormir solos en su cunita. Si lloraban, ya callarían, y si se escapaban de la cuna, con una redecilla sobre la misma se solucionaba el problema. Como yo ya hice en alguna ocasión un salto mortal con voltereta doble hacia el suelo, acabé con la redecilla sobre mi cuna.

Lo dicho: me "spockerizaron". Así, desde mi más tierna infancia me acostumbré a dormir sola, sin un ruido, sin un movimiento, sin luz. Resultado: cuando empecé a dormir con mi marido, pasada la época romanticona de ser capaz de todo por estar lo más cerca posible de él las 24 horas del día, no podía dormir. Los "grrrr,grrr", "nk, nk,..." , "bffff, bffff.....", "shhhhh, shhhh...." me despertaban, impedían que me durmiera y convirtieron mis noches en una guerra de pataditas y pellizcos para obligarle a cambiar de postura y conseguir mi necesario "silencio absoluto".

Curiosamente nadie me dijo que tenía que sacar a mi marido de mi cama, no. Yo misma asumía que lo normal era dormir con él y que, o bien ya me acostumbraría yo, o bien ya se acostumbraría él a cambiar de postura a la primera patadita para mantenerse silencioso. Como mis problemas para dormir son el resultado de dos comportamiento aceptados socialmente - me acostumbré a dormir sola de pequeña y ahora tengo que dormir con mi marido -  no son ni un desorden ni una patología llamada "insomnio".

Luego llegaron los niños. Nunca les he dejado llorar pero tardé un tiempo en mentalizarme de que lo que necesitaban para dormir era, simplemente, mi presencia. Primero con mi pecho, luego con el contacto de mi cuerpo y el sonido de mi voz ya bastaba (como no necesitaban buscar razones para que me quedara con ellos porque yo, simplemente, siempre me quedaba con ellos, nunca hubo otros reclamos). Con algo tan sencillo como dormir con ellos, ellos dormían y duermen  como lirones. Así que por su parte ningún problema. Por el mío sólo uno: de repente el mediano, que se chupa el dedo, ha empezado a hacer un ruido terrible de manera intermitente durante gran parte de la noche. Me despierta y ya no duermo hasta que para. Es terrible.

Pero ¿De quién es el problema? Porque todos los demás duermen como benditos, incluido mi marido con sus ruiditos (que por cierto, ha dormido con su hermano toda la infancia). Por supuesto, si comento este problema me dirán que tengo que sacar al niño de nuestra cama, de hecho debería sacar a los tres que ya deben de estar hasta la orejas sumergidos en ese terrible "Insomnio Infantil por Hábitos Incorrectos". Que yo seguiré sin dormir bien por los ruiditos de mi marido es irrelevante. Los niños a su cama y nosotros a la nuestra.

Pero en todo esto yo no puedo dejar de fijarme en como mis hijos, que han dormido toda la vida acompañados, no se despiertan ni aunque el mediano y el padre se pongan de acuerdo en el concierto y nos deleiten durante un par de horas nocturnas con su más variado repertorio. Tampoco les importan las múltiples colisiones ocasionadas por los cambios de posturas y las diversas orientaciones que cada cual prefiere en el lecho familiar. Aquí la única con los ojos como platos soy yo.

Y ¿Por qué?

Porque me enseñaron ese correctísimo hábito que se da en nuestro ambiente de dormir sola, en silencio, oscuridad y en la más absoluta tranquilidad. Si no, no duermo. 

Así que, bajo mi punto de vista y seguro que bajo el punto de vista de gran parte de la humanidad que habita y ha habitado el planeta en su historia, yo  SÍ tengo un desorden del sueño; desorden que podría calificarse de insomnio, cuyo origen se encuentra en la "reprogramación" que recibí de niña y que cambió la necesidad que tenía de dormir con mi madre, acompañada y protegida, a la necesidad de dormir en un ambiente de silencio absoluto y oscuridad

Así de simple.

Como espero que mis hijos algún día compartan la vida con otra u otras personas, no veo ninguna necesidad para realizar en ellos esta "reprogramación" y prefiero respetar su deseo primal de dormir acompañados. Así se acostumbran a dormir a pierna suelta entre los chupeteos de su hermano y los ruiditos de su padre, por no hablar de una madre que se pasa la noche: "SHHHHH SHHHH; sácate el dedo de la bocaaaaa que no me dejas dormiiiiir"..... "SHHHHHH ponte de lado que roncas, y no me dejas dormiiiiiir"........ (evidentemente ninguno de los dos se despierta para hacerme caso)

Yo no sé como re-programarme o despockerizarme. Tal vez con un par de tapones para las orejas baste. 



(*) Actualización del 24/10/2012: En la última versión publicada en el año 2005 la Clasificación Internacional de los desórdenes del Sueño-2 sí incluyó el llamado Behavioral Insomnia of Childhood, cuyas dos manifestaciones clínicas son el