viernes, 14 de marzo de 2014

DECLARACIONES SOBRE SUEÑO INFANTIL Y LACTANCIA...... QUE ROMPEN EL ALMA

Facebook está que arde.

Y no es para menos. Ayer con las poco afortunadas declaraciones de Anna Pedraza, presidenta de la Associació Catalana d'Infermeria Pediàtricasobre la incapacidad para amamantar de una madre desnutrida, declaraciones que los medios de comunicación no tardaron en aprovechar desvirtuando la lactancia materna todavía más. Y hoy con la presentación en sociedad de un Estudio sobre el Sueño de Dodot (lo que no nos han dicho es en que peer review journal saldrá o ha salido publicado) y las declaraciones, también francamente desafortunadas, del doctor Diego García Borreguero, presidente de la Sociedad Española del Sueño (SES) y director del Instituto Investigaciones del sueño (IIS), según las cuales, y cito textualmente, "Un bebé debería saber dormir con un mes y medio de vida".

No voy a entretenerme demasiado en desmontar todos estos discursos ya que otros lo han hecho ya de manera brillante. Sin duda el que más respuestas ha generado hasta el momento ha sido la pifiada de la asociación de enfermeras. Diversas organizaciones pro-lactancia materna, así como IBCLCs y asesoras de lactancia, ya han hecho público su rechazo unilateral a las declaraciones que ponen en duda la capacidad de amamantar de una madre desnutrida, así como la necesidad de donar leche artificial para solventar el "problema". Me gustaría destacar aquí los artículos de Eloisa Lopez en su blog Una Maternidad Diferente: Lactancia materna y desnutrición, y de Ileana Medina en el blog Tenemos Tetas: Éramos pocos y parió la abuela (lactancia, malnutrición y crisis). También el de la periodista Gema Lendoiro en su blog Madre no Hay más que Una: ¿Por qué la leche materna sí es buena aunque la madre esté desnutrida? Igualmente destacables son el comunicado de los GALM (Grupos de Apoyo a la Lactancia Materna) Andaluces, el de La Federación Catalana de grupos de Apoyo a la Lactancia Materna y el del Comité de Lactancia Materna de La Asociación Española de Pediatría (AEP). Pero ha habido muchas más, todas diciendo más o menos lo mismo porque, francamente, no hay mucho que decir más allá de que el mejor alimento para el bebé es la leche de su madre aunque ésta esté desnutrida, y que si se quiere hacer algo a favor de la salud y bienestar de esta criatura es ayudar a la madre a alimentarse mejor, y no donar leche artificial. Mejor donemos a las madres una cesta llena de verduras, hortalizas, frutas, carnes y pescados frescos y dejémonos de leche de fórmula, por favor. Seamos sensatos. Las verdaderas razones que hacen peligrar la producción de leche de una mujer las analiza la periodista y experta en crianza Mireia Long en su artículo: "Razones por las que las españolas no tienen suficiente leche".

Esto fue ayer.  Y hoy, junto con los últimos coletazos de las declaraciones de la asociación de enfermería, he recibido en mi muro un artículo del ABC en el que el antes citado doctor Diego Garcia Borreguero, eminente neurólogo especializado en sueño y presidente de la SES, nos asegura que los bebés deben saber dormir a partir del mes y medio y que, más allá de dormir toda la noche, lo importante es que se duerman SOLOS y no MOLESTEN en TODA LA NOCHE. Este artículo me ha llegado acompañado por un programa de televisión en el que se habla de la presentación del Estudio del Sueño de DODOT, realizado precisamente en colaboración con el citado doctor. En dicho programa se presenta el colecho con el bebé como una seria amenaza contra su vida, además de considerar que fomenta un "apego excesivo" con la madre.

Siendo monitora de La Liga de la Leche y autora de El Debate Científico sobre el Sueño Infantil, llevo desde ayer con la incómoda sensación de que me tengo que pronunciar sobre todo esto aquí, en mi blog. Pero, que queréis que os diga. Estoy cansada. Estoy muy cansada. Estoy absolutamente agotada de repetir una y otra vez lo mismo con diferentes palabras. Estoy cansada de escandalizarme de la estrechez de miras de gente eminente, inteligente y con poder. Estoy hasta asustada de que esto pueda pasar y de que esté pasando. 

Porque ¿Que más puedo hacer y decir? Ante las declaraciones del doctor García Borreguero solo tengo un proyecto con más de 500 artículos especializados citados en el que se puede ver claramente el origen del sueño en solitario, su falta de fundamentos científicos, la posibilidad de que sea incluso nocivo, la bondad del colecho, su predominancia entre los mamíferos, entre los primates e incluso entre los humanos a lo largo de la historia y entre las diferentes culturas. Y con esta información en mi cabeza tengo que leer que el presidente de la Sociedad Española del Sueño declara que los bebés DEBEN dormir solos porque si no se puede producir un apego excesivo, o que deben dormir toda la noche sin molestar, solos, naturalmente (o mejor dicho, culturalmente). 

Tras leer las conclusiones de numerosos investigadores cuyos trabajos demuestran la enorme variabilidad existente en el sueño de los niños alrededor del mundo y a lo largo de la historia, tanto en el cuanto como en el como o en el donde, y la absoluta incapacidad para declarar unas costumbres mejor que otras, más saludables que otras, más convenientes que otras, tengo que leer al presidente de la SES diciendo que los niños al mes y medio ya deben dormir de un tirón toda la noche y que si a los cinco años duermen siesta son "anormales". 

Y pensar que a mis casi 44 años yo ADORO dormir una siesta cuando me lo permiten. No sabia que era tan anormal. 

Y resulta que, casualidades de la vida, hace muy poco tiempo tuve en mis manos el siguiente trabajo: 



 PNAS 2013; 110 (43): 17267–17272.  



En este trabajo los autores observaron que los niños en edad preescolar que habían dormido una siesta recordaban unas localizaciones espaciales (en un juego tipo Memory)  un 10%  mejor que los niños que no habían dormido. Este efecto se mantenía las 24 horas siguientes, a pesar de que los niños del grupo control tuvieron la oportunidad de dormir durante la noche igual que los niños que habían dormido siesta, por lo que el efecto no se puede atribuir al simple cansancio. También observaron que este efecto estaba directamente relacionado con la densidad de husos observadas durante la siesta. Ante estos resultados los autores concluyeron que el sueño bifásico (sueño nocturno y siesta) es crítico para el aprendizaje a estas edades, cuando la capacidad de almacenaje de la memoria a corto plazo es limitada y por lo tanto necesita ser consolidada con más frecuencia.

Cierto que en este estudio la edad media de los niños rondaba los 4 años (47 meses), pero tenían niños entre los 3 años (36 meses) y los cinco años y medio (67 meses). Por lo tanto es evidente que no se espera que los niños dejen de dormir la sienta a los cinco años, que se asume que es normal dormirla a los cinco años y, no solo eso, sino que dormir la siesta a esa edad tiene importantes funciones cognitivas. 

¡Toma ya! y el artículo es un PNAS, nada menos (Su factor de impacto ronda los 10. Para que os hagáis una idea, las revistas Sleep y Pediatrics rondan los 5).

Pero nuestro presidente de la SES afirma que la siesta de los niños de 5 años es ANORMAL. 

¿Hace falta comentar más?

Porque podríamos seguir hablando de que el núcleo supraquiasmático del hipotálamo, nuestro principal reloj interno, no madura hasta los 3 meses así que ya me puede explicar el doctor García Borreguero en que basa su afirmación de que al mes y medio ya deben "saber dormir" ¡Hasta el doctor Estivill respetó esta barrera teórica de los tres meses en su polémica afirmación de que su método sólo se aplicaba a partir de esa edad!

Y no sigo porque me eternizo. No vale la pena. Si me pongo ahora a desmontar las afirmaciones que se hicieron sobre el colecho no acabo nunca. Rafi Lopez, autora de la ya legendaria página sobre el sueño infantil Dormir sin Llorar, ha escrito un post magnífico al que os quiero remitir si tenéis más interés sobre el tema: En respuesta a A3 noticias: El colecho es seguro. Y la guinda sobre este tema la pone Delia Carballo al denunciar una fotografía publicada por la propia SES en un cartel que anuncia El Día Mundial del Sueño 2014, en el que un padre duerme con un bebé en brazos ¡En un sofa! en unas condiciones absolutamente incompatibles con un colecho seguro. Ni que decir tiene que esta foto es una excelente prueba de la incoherencia e ignorancia de la que esta asociación hace gala en lo que al sueño infantil se refiere: Colecho seguro en el Día Mundial del SueñoY si a alguno os apetece profundizar más en las implicaciones del colecho os aconsejo leer el capítulo 4 de la revisión del sueño.

Yo, de verdad, estoy muy cansada. Cansada de repetir lo mismo una y otra vez. Cansada de comprobar la falta de rigurosidad, la estrechez de miras, la mirada sesgada y la falta de perspectiva que nos demuestran estos profesionales. Profesionales punteros en su especialidad. 

Cansada y terriblemente decepcionada. 

Y me hago la misma pregunta que se hace la periodista Gema Lendoiro:









8 comentarios:

  1. Hola! Te he leído desde hace poco y he aprendido montones, entiendo y me solidarizo con tu cansancio, pero te pido desde mi corazón que no dejes nunca de escribir y defender lo que con tanto amor construyes a diario, somos muchos los que estamos de este lado de la barrera contigo y seremos mas seguramente cada día pero son muy necesarias las personas como tu que nos abren los ojos y nos alientan a ser mejores padres a todos!! Gracias de verdad y animo que como siempre he dicho, ¡¡los buenos somos mas!!

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  2. Gracias por tus palabras Fluryana! Sigo con los artículos y la revisión. Y sigo poniendo esta información encima de la mesa para el que quiera tenerla en cuenta en sus decisiones, la tenga. Me escandaliza que profesionales con muchas más herramientas que yo todavía cierren los ojos y se limiten a dejarse llevar por la corriente de unos determinantes culturales nada científicos, y me apena que tengan tanto poder mediático ( y económico) y vayan por ahí diseñando estudios (y gastando dinero) para validar un modelo "hueco". Pero bueno........ también están los que basan su ciencia en los cimientos del la naturaleza y la ciencia empírica......... leer a estos es un placer que me compensa tener que leer a los otros. Y al final de todos se aprende porque, quién más quién menos, todos tocan su parte del elefante..............

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  3. No puedo sino identificarme contigo, y eso que mi hija, ahora con seis años, salvo el primer mes habitualmente nos dejó dormir sin problemas. Eso sí, en su cama o en la nuestra, según ella necesitase. Cada crío es un mundo, y no hay por qué estandarizar su trato cuando ya lo hacemos (fatalmente) con su educación en las escuelas. Los profesionales de este país deberían estar más al tanto de la ciencia que se hace fuera, y no soltar "perlas" tan alegremente.

    Lo dicho, enhorabuena por el artículo.

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  4. Curioso: a este señor doctor le parece que la siesta es buena y reparadora para adultos en este artículo (párrafo 6) y, sin embargo, le parece algo anormal en un niño de cinco años. Yo es que soy muy paranoica y siempre pienso que detrás de estas noticias taaaan raras hay intereses que no conocemos.

    http://www.elmundo.es/larevista/num135/textos/in1.html

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  5. Te preguntas alguna vez que interés tendrá esta gente en informar a los papás de tantisimas barbaridades? Cuan es el motivo? Que sacan con ello? No lo entiendo....
    Mi hija con 4 años aun hace su siesta de casi dos horas tan ricamente.
    Un saludo

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  6. María,
    no hay más sordo que el que no quiere oir, ni más ciego que el que no quiere ver.... pero la palabra pesa, queda. La tuya, las tuyas con todo tu trabajo, tu esfuerzo y tu amor para que los niños duerman felices, pesan también y quedan.

    Que no te quepa la menor duda. Nunca.

    Gente como Rafi y como tú me han acompañado desde hace más de seis años y medio. Me seguis acompañando y espero que esto no cambie.

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  7. Peques Colmenar Viejo18 mar. 2014 20:22:00

    Muchos te leemos, y visitamos tu página, recurso fantástico, periódicamente. Gracias, gracias por no dejarte vencer por el cansancio.

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  8. Mucho ánimo y no desesperes. Gracias a personas como tú, tan conscientes y trabajadoras, está empezando a sentirse más en la sociedad el lado amable y maternal de la crianza, en lugar del "estivilliano".
    Además somos muchas y muchos los que, al escuchar ciertas noticias, nos entran ya por un oído y nos salen por el otro.
    Saludos!

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