jueves, 10 de enero de 2013

LA MANERA MÁS TIERNA Y AMOROSA DE AYUDAR A UN NIÑO A DEJAR LOS PAÑALES. CONCEBIDA Y DISEÑADA POR UNA NIÑA DE TRES AÑOS


Es posible que dentro de doce o trece años los protagonistas de esta historia me odien por haberla hecho pública, pero la encuentro tan encantadora, tierna, amorosa, simpática, limpia e inocente que no lo puedo evitar, ¡tengo que contároslo! Y es que no hay nada como pararse a mirar el mundo a través de los ojos de los niños, de su mente pura e inocente, para darse cuenta de hasta que punto somos absurdos los adultos, con nuestros tabús, nuestras manías y nuestros ascos.

Mi hijo M, de tres años y tres cuartos,  hasta hace tres días todavía llevaba pañal. Y lo cierto es que este hecho no me preocupaba en absoluto ya que hasta el próximo mes de agosto no empieza la escolarización obligatoria, e incluso entonces hubiera sido posible llevarle con un pañal braguita, ya que aquí en Suiza empiezan con muy pocas horas al día. Así que yo andaba tranquila con el asunto y, aunque M era capaz de hacer su pipí en el inodoro cuando quería, no me he opuesto en ningún momento a su preferencia a seguir llevando pañal.

Pero hace dos día mi peque encontró la motivación perfecta para dar el gran paso: su muy mejor amiga L. L es cinco meses más jovencita que M, y no sólo ya lleva un tiempo sin pañal, sino que es capaz  de ir ella solita al baño sin problemas.

Y eso es lo que hizo hace dos días y, de paso, enseñó de la mejor manera, con el ejemplo, a su gran amigo M las ventajas de dar este gran paso de dejar el pañal y usar el inodoro.

El pasado Martes por la tarde mi casa parecía un colegio:  7 enanos jugando y alborotando mientras dos amigas y yo nos tomábamos una infusión mientras charlábamos "tranquilamente" (es un decir). En un momento dado en el que yo me levanté para atender a alguno de los niños, al cruzar por delante del cuarto de baño, me encontré una escena de lo más graciosa:  L sentadita en el inodoro, encima del trono adaptador que - esta cría es impresionante - se había puesto ella solita. Su expresión decía a todas luces que estaba haciendo caca. En frente de ella estaba M  sentado en un banquito, mirándola  tan re-concentrado que su carita reflejaba exactamente la misma expresión que la de su amiga, hasta el punto que pensé que él también estaría haciendo caca. Cada vez que a  L le caía una bolita los dos se levantaban a mirarla, comentaban su forma y tamaño para, a continuación, volver cada uno a su puesto hasta que L dió por terminadas sus necesidades fisiológicas. Ayudé a  L a limpiarse y cuando iba a quitar el trono adaptador del inodoro M me dijo que ahora quería él. Yo, entusiasmada con la idea, le ayudé a sentarse. Como en general M es muy pudoroso y cada vez que tiene que hacer caca se esconde detrás de algún mueble (Si lo descubres y le miras grita muy enfadado: "¡VETE, NO MIRES!"), me fui del cuarto de baño esperando que M le dijera a L que saliera. Pero no. L ocupó el banquito donde antes se sentara M y se repitió la misma escena, con los dos con carita de hacer caca, de tan compenetrados que estaban. Me fui de allí conteniendo la risa y tras esperar unos minutos volví para limpiar a M.  Pero al ir a hacerlo me di cuenta de que ya estaba limpio, a lo que  L  muy seriecita y enseñándome dos trocitos de papel higiénico estrujados en sus manitas me dijo: "No hassse falta, yalhe lempiado io".

Desde entonces M no ha vuelto a querer pañal, ni siquiera por la noche. De momento sólo ha tenido un escape, cuando ayer al levantarse se le olvidó que no lo llevaba y se hizo encima justo cuando salia de la habitación.  Y hoy hemos tenido una superurgencia justo en la cola del supermercado, claro, como no podía ser de otra manera. Pero el paso ya está dado y él se siente orgullosísimo llevando calzoncillos. Ni que decir que L también y cada vez que se ven se recuerdan que ahora LOS DOS ya llevan braguita/calzoncillo


Para comérselos........

10 comentarios:

  1. ohhhh!!! qué maravilla! de verdad qué bonito y bello. Qué interesante que el pudor se vaya cuando asumen algo como natural y fisiológico.
    Son tan grandes estos maestros que entre ellos también se enseñan. De verdad que cada día me sorprende más.
    Hace unos meses, mi pequeña decidió hacerlo también (precoz para lo que yo esperaba). Te lo dejo, por si quieres ver qué natural fue también... a mí al menos me encanta ver cómo el tiempo, la calma, el respeto y el sentido común nos da la razón a esta panda de locas.
    http://laventuradesermadre.blogspot.com.es/2012/07/de-su-decision-mi-gloria.html
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Es una historia sobre pañales y cacas preciosa!! Jiji!! Los niños estan compenetrados! Se entienden entre ellos!! Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. jajaja me encanta!
    y eso demuestra que detrás de tanta teoría y de tanto hay que hacer así o asao, lo más importante es dar a la niños una motivación para dar el siguiente paso

    ResponderEliminar
  4. Qué historia tan tierna. Y cuando sean más mayorcitos ya tienes una anécdota para sacarles los colores, jeje. ;P

    ResponderEliminar
  5. Jajaja te van a odiar cuando sean adultos xDDD

    ResponderEliminar
  6. Hola! Me gustaría enviarte información relacionada con la maternidad; productos, consejos, actividades, gastronomía, etc. ¿Podrías facilitarme una dirección de correo electrónico? Puede ser interesante para tu blog. Saludos.

    Belén Mejías
    belen.mejias@allforone.es

    ResponderEliminar
  7. de verdad, para comerselos...

    ResponderEliminar
  8. Es lo mas sabio que e leido son unos genios los ninos

    ResponderEliminar
  9. Que historia tan linda, y es cierto los niños tienen unas ocurrencias cuando hablan de popo, mi hijo compara tamaños, color y forma, increíble ya me fui cuenta que no es el único :-)
    Saludos

    ResponderEliminar